
Rui Borges descartó que Luis Suárez necesite una rehabilitación en el Sporting de Lisboa y, en la víspera del debut ante Galatasaray en la Champions League, comparó esa idea con la de un futbolista que “acabara de salir de prisión”, una respuesta con la que buscó desactivar la controversia alrededor del delantero colombiano, que llega al partido tras marcar cuatro goles en cinco partidos en la liga portuguesa.
La discusión aparece en un momento en el que el club portugués intenta dejar atrás un inicio de temporada irregular y recuperar estabilidad en plena transición del plantel. Según As Colombia, el técnico insistió en que alrededor del atacante “no hubo ningún caso” y que su presente responde a un proceso natural, no a una intervención extraordinaria del cuerpo técnico.
“No es un problema, ha sido algo natural. ¿Rehabilitar a Suárez? Es como si acabara de salir de prisión. No es un problema y no hubo ningún caso”, dijo Borges entre risas en rueda de prensa, citado por el medio.

El colombiano, de 28 años, llega además después de una actuación destacada ante Nacional, partido en el que anotó un gol y dio una asistencia. Tras ese encuentro, sostuvo que su compromiso con el equipo no había cambiado pese a los rumores sobre posibles salidas en mercados anteriores.
“En el campo, demostré que estoy entregado al Sporting. En cada mercado de fichajes”, afirmó Suárez, según la publicación. El delantero también reconoció que existieron acercamientos de otros clubes, aunque remarcó que su conducta profesional siempre estuvo alineada con las necesidades del equipo portugués.
Rui Silva negó conflictos internos y dijo que Suárez no tenía nada que disculpar
La defensa pública del atacante no quedó solo en palabras del entrenador. Rui Silva, arquero del Sporting, aseguró en la conferencia previa al partido de Champions que dentro del vestuario nunca existió malestar con el colombiano y que sigue siendo “el mismo Luis de siempre”.
“Hablamos mucho de eso, pero estamos tranquilos. No hubo ningún problema, es el mismo Luis de siempre, está feliz, con nosotros y ese es el Luis que queremos”, declaró el guardameta de 32 años. En esa misma comparecencia añadió que el delantero no tuvo que pedir disculpas porque, a su juicio, no había motivo para hacerlo.
“No, ni tenía que hacerlo. Para eso tenemos una estructura liderada por el míster, que hizo lo que tenía que hacer. Como compañeros, estamos aquí para ayudar. Sabemos del compromiso que él tiene en el día a día”, sostuvo el arquero ante la prensa.
Ese bloque de respaldo interno coincide con la lectura que el cuerpo técnico y el plantel intentan instalar antes del estreno europeo: el caso no alteró la convivencia y el jugador sigue siendo una pieza útil. El mensaje también busca responder a la pregunta central que rodea al atacante: si existe un conflicto abierto en el Sporting, tanto el entrenador como uno de los referentes del vestuario dicen que no.



