El romero es una de las plantas aromáticas ideales para tener en jardines y balcones. Una de sus grandes ventajas es que puede reproducirse fácilmente a partir de una planta que ya tengamos en casa, sin necesidad de comprar semillas ni productos especiales.

Entre los métodos más usados para multiplicar el romero está la propagación por esquejes: cortar una ramita de una planta adulta y lograr que desarrolle raíces propias. En ese proceso, hay un truco recomendado por los jardineros: envolver la base de la ramita con algodón húmedo.

Para qué sirve el algodón en el romero

El algodón ayuda a mantener la humedad en la base de la ramita mientras se espera que aparezcan las raíces. La humedad constante es fundamental para que el esqueje no se seque antes de enraizar, pero es importante no excederse, ya que el algodón debe estar húmedo, no empapado.

Este método sirve para acelerar las raíces del romero. (Imagen ilustrativa IA Gemini)
Este método sirve para acelerar las raíces del romero. (Imagen ilustrativa IA Gemini)

Cómo reproducir el romero con algodón húmedo

  1. Elegir una ramita sana: seleccioná un tallo joven y fuerte, de unos 10 a 15 centímetros. Evitá ramas viejas, leñosas o con hojas amarillas o manchadas.
  2. Cortar el esqueje: hacé un corte limpio en la parte inferior del tallo y retirá las hojas de la base, dejando solo las de arriba. Así, la zona que va a enraizar queda libre.
  3. Preparar el algodón: humedecé un trozo pequeño de algodón (sin empaparlo) y envolvé la base del esqueje, justo donde sacaste las hojas.
  4. Mantener la humedad: controlá que el algodón siga húmedo, pero no mojado. Si se seca, agregá unas gotas de agua. Si está demasiado mojado, puede favorecer la aparición de hongos.
  5. Esperar las raíces: el tiempo de enraizamiento depende de la época del año, la temperatura y el estado de la planta. Cuando veas raíces, podés pasar el esqueje a una maceta con sustrato liviano y buen drenaje.

El error más común: exceso de humedad y pudrición

Uno de los problemas más frecuentes al reproducir plantas por esquejes es pasarse con el agua. Si el algodón permanece demasiado mojado, la base del tallo puede pudrirse antes de que salgan raíces.

La clave está en el equilibrio: el esqueje necesita humedad, pero también aire. Si notás que la base se pone negra, blanda o tiene mal olor, es señal de que empezó a pudrirse y conviene descartar ese esqueje.