
Empresas Públicas de Medellín, EPM, defendió las suspensiones programadas de acueducto en varios sectores de la ciudad y advirtió que el ahorro de agua será decisivo para evitar un escenario más crítico en los próximos meses. La empresa explicó que las interrupciones no responden a un colapso actual del embalse de Piedras Blancas, sino a una estrategia preventiva frente al impacto del Fenómeno de El Niño.
De acuerdo con la información publicada por Blu Radio, el gerente de acueducto y alcantarillado de EPM, Santiago Wilches Yépez, hizo un llamado urgente a la ciudadanía durante una entrevista en Mañanas Blu. El directivo sostuvo que la falta de ahorro efectivo compromete la continuidad del suministro en el futuro cercano.
“Estamos en una condición más crítica en la cual, no hacerlo, significa no contar con el servicio en los próximos meses”, advirtió Wilches Yépez, al insistir en que la empresa decidió anticiparse a una sequía que podría agravarse durante el primer trimestre del próximo año.

Cortes preventivos y no por colapso del embalse
Las interrupciones programadas se aplican de 6:00 de la tarde a 5:00 de la mañana, día de por medio, en algunas zonas de Medellín. Según EPM, la medida busca controlar el consumo y mitigar racionamientos más severos que podrían presentarse si no se reduce la demanda de agua.
Wilches explicó que el actual Fenómeno de El Niño presenta condiciones climáticas extremadamente complejas y atípicas. Según el directivo, existe una alta probabilidad de que sea uno de los episodios más críticos desde que se tienen reportes históricos o mediciones formales.
Aunque los meses más duros de la sequía se esperan para el primer trimestre del año entrante, EPM decidió aplicar restricciones desde ahora. La empresa aclaró que Piedras Blancas no está en niveles de colapso, pero sí requiere una administración cuidadosa porque tiene una menor capacidad de regulación frente a otros componentes del sistema.
Las comunas donde se concentran las medidas son la 1, 3, 4, 8, 9 y 10 de Medellín. Ante preguntas de usuarios sobre si esas zonas estaban desperdiciando agua, Wilches negó que los cortes respondan a un consumo exagerado o deliberado en esos territorios.

Comunas dependen de Piedras Blancas
La explicación de EPM es técnica y geográfica. Las comunas afectadas dependen directamente del embalse de Piedras Blancas, que tiene la menor capacidad de regulación dentro del sistema de la empresa.
“En periodos de aproximadamente dos semanas sin lluvia, este embalse empieza a ver afectado su nivel”, detalló el gerente de acueducto y alcantarillado.
Por esa razón, la empresa sostiene que no es viable distribuir la medida de la misma manera en otras zonas interconectadas de Medellín. La prioridad es proteger el suministro de los sectores que dependen de una fuente más vulnerable frente a periodos prolongados sin lluvias.
La mayor preocupación de EPM está en el comportamiento del consumo. Según Wilches, pese a las campañas de sensibilización, el uso de agua potable no solo no ha bajado, sino que aumentó en 40 millones de litros durante la última semana.
Ante ese panorama, el directivo pidió suspender actividades de alto impacto como el lavado con manguera de fachadas, andenes, motocicletas, bicicletas y carros. La recomendación es utilizar balde y trapo, así como reducir consumos no esenciales mientras se estabiliza la situación.
EPM también planteó que lo ocurrido en Medellín debe servir como advertencia para el resto del país. Wilches sugirió que todas las empresas prestadoras de servicios públicos ubicadas en zonas bajo influencia de El Niño deberían activar planes de contingencia para enfrentar posibles escenarios de desabastecimiento.
La empresa insiste en que los cortes actuales buscan evitar medidas más drásticas. El mensaje central es que el ahorro de agua dejó de ser una recomendación general y pasó a convertirse en una condición necesaria para garantizar el servicio durante los próximos meses.