- Jane Haley, de 41 años, sufrió un grave deterioro de salud tras recuperarse de una faringitis.
- Solía escalar montañas, hacer surf y patinar, y a pesar del drástico cambio de su rutina, se aferra a la resiliencia que la caracteriza.
Era alpinista y tuvieron que amputarle las manos y los pies por una infección silenciosa: «Era mi vida o mis extremidades, y elegí vivir»
<p>Jane Haley, de 41 años, sufrió un grave deterioro de salud tras recuperarse de una faringitis. Solía escalar montañas, hacer surf y patinar, y a pesar del drástico cambio de su rutina, se aferra a la resiliencia que la caracteriza.</p>

