¿Es Natalie Portman? La novela de Rachel Cusk que desató un escándalo literario
Buenos Aires, 30 agosto (NA) - La publicación de Life of M, la nueva novela de la escritora británica Rachel Cusk, desató un inesperado escándalo en el mundo literario por la presunta identificación de su protagonista con la actriz Natalie Portman. El libro no menciona en ningún momento a la intérpr
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Buenos Aires, 30 agosto (NA) - La publicación de Life of M, la nueva novela de la escritora británica Rachel Cusk, desató un inesperado escándalo en el mundo literario por la presunta identificación de su protagonista con la actriz Natalie Portman. El libro no menciona en ningún momento a la intérprete, pero una serie de coincidencias biográficas y profesionales llevó a lectores y medios británicos a interpretar que M, una estrella de cine famosa desde niña, sería una versión ficcionalizada de Portman.
La controversia comenzó incluso antes de la publicación de la novela, que llegó a las librerías estadounidenses el 25 de agosto. En julio, la periodista Valerie Stivers publicó en el sitio británico UnHerd un artículo en el que recuperaba un rumor que, según explicó, circulaba desde hacía tiempo en determinados círculos literarios de Nueva York: Cusk habría utilizado su relación con Portman como material para su nueva obra. La versión fue retomada posteriormente por otros medios británicos y convirtió a Life of M en uno de los lanzamientos literarios más comentados del año.
La novela presenta a una escritora que le propone a una célebre actriz, identificada únicamente como M, escribir su autobiografía. La protagonista es una mujer que alcanzó la fama siendo niña, se convirtió en rostro de una importante marca y protagonizó una película vinculada con el ballet. También vive en una capital europea. Los paralelismos con la biografía pública de Portman son evidentes: la actriz estadounidense-israelí debutó a los 12 años en El profesional, es embajadora de Dior y obtuvo el Oscar por Cisne negro, en la que interpretó a una bailarina. Tanto Cusk como Portman, además, viven en París.
Hay incluso una coincidencia más específica. En Life of M, la protagonista recuerda que el guion de su primera película incluía inicialmente escenas sexuales con el personaje masculino y que fueron eliminadas después de la intervención de su madre. Algo similar ocurrió con Portman durante el rodaje de El profesional, según contó públicamente la actriz. Esa acumulación de detalles hizo que la posibilidad de que M fuera Portman dejara de ser una simple especulación para convertirse en el principal argumento alrededor del libro.
El problema es que el retrato que Cusk construye de M está lejos de ser complaciente. La actriz aparece como una figura fría, distante y obsesionada con controlar la imagen que proyecta, atrapada entre la fama, la belleza y el temor a perder su lugar. Algunos medios británicos fueron especialmente duros con la novela: The Telegraph habló de un “asesinato literario”, mientras The Times la describió como una forma calculada de humillación hacia Portman.
Desde el entorno de la actriz, sin embargo, la interpretación es rechazada. Una fuente citada por The Telegraph y recogida por Deutsche Welle, que asegura haber leído el libro, sostuvo que la personalidad de M “no se parece en nada” a la de Portman y que el personaje funciona más bien como un alter ego de la propia Cusk. La misma fuente acusó al equipo de la escritora de alimentar deliberadamente las especulaciones para favorecer las ventas. Ni Cusk ni Portman se pronunciaron públicamente sobre la polémica, y tampoco la editorial ni la agencia literaria de la autora desmintieron formalmente la identificación.
La relación entre ambas, de todos modos, existe. Portman manifestó en distintas oportunidades su admiración por la literatura de Cusk y llegó a incluir sus libros en el club de lectura que conduce en Instagram. En 2022, además, organizó una conversación con la escritora después de la publicación de Second Place, una novela que calificó entre sus favoritas. Ese vínculo previo es uno de los elementos que alimentaron las sospechas alrededor de Life of M.
¿CUÁLES SON LOS LÍMITES DE LA AUTOFICCIÓN?
La discusión también plantea una cuestión más amplia sobre los límites de la autoficción y la literatura inspirada en personas reales. Cusk construyó buena parte de su obra alrededor de la observación de la vida ajena y de la tensión entre experiencia y ficción. En este caso, la novela parece invertir el procedimiento: una escritora intenta reconstruir la vida de una celebridad y, al hacerlo, se enfrenta al poder que tiene la literatura para fabricar una identidad.
El relato previo Project, publicado por Cusk en The New Yorker antes de la novela, ya presentaba esa situación: una escritora le cuenta a M que está pensando en escribir su autobiografía y la actriz le pregunta, en esencia, si simplemente se lo inventaría. Allí aparece uno de los temas centrales de Life of M: hasta qué punto una persona pública puede controlar la imagen que los demás construyen de ella.
En ese sentido, Life of M puede leerse más allá del supuesto retrato de Portman. La novela aborda la fama, la mirada pública, la identidad y la capacidad de la ficción para apropiarse de una vida. La propia Portman ha hablado públicamente de la distancia entre la persona que es y la imagen que el público tiene de ella. El hecho de que esa declaración pueda dialogar tan estrechamente con la protagonista de Cusk demuestra, precisamente, hasta qué punto una celebridad queda convertida en un personaje colectivo después de décadas de películas, entrevistas, fotografías y campañas publicitarias.
Por ahora, la pregunta sobre quién es realmente M permanece sin respuesta. Cusk no nombró a Portman y ninguna de las dos confirmó que exista una correspondencia deliberada. Pero la combinación de coincidencias, el vínculo previo entre escritora y actriz y el tono poco amable del retrato convirtió a Life of M en un singular fenómeno editorial: una novela que consiguió instalar una controversia sobre su protagonista incluso antes de que los lectores pudieran decidir por sí mismos quién creen reconocer detrás de la letra M.
Agencia NA


