
La madre del niño de ocho años que murió tras recibir un disparo durante una intervención en Huacho cuestionó que el suboficial de la Policía Nacional del Perú (PNP), Luis Nazario Chumbes, reciba comparecencia restrictiva en el marco de la investigación por el caso.
“Es una burla a la muerte de mi hijo. Eso es lo que han hecho. O sea que mi hijo no vale nada”, declaró al programa Ocurre Ahora, de ATV.
La medida permite que el investigado continúe el proceso en libertad, bajo determinadas restricciones. Según informó el medio, la decisión consideró que el policía cuenta con arraigo domiciliario, laboral y familiar.
El efectivo es investigado por el presunto delito de homicidio culposo luego de la muerte del menor, ocurrida tras una intervención en la avenida Mercedes Indacochea. La Fiscalía busca determinar las circunstancias en las que se produjo el disparo y establecer las responsabilidades correspondientes.
La madre del niño cuestionó la decisión de los magistrados que dispusieron la medida. “Los jueces que le han dado libertad se llaman William Timaná, Walter Sánchez Sánchez y William Vásquez Limo. Son de la Sala Penal Transitoria”, afirmó.
Un mes del hecho
Durante su declaración a ATV, la mujer describió el impacto que tuvo la muerte de su hijo en su vida diaria. “Incluso se aparece, suena la puerta. Él chancaba la pared en mi cuarto, siempre jugando. Es como si estuviera ahí”, relató.
La madre señaló que su hijo era “un niño muy estudioso, aplicado”. También contó que realiza misas para pedir que el menor descanse en paz.
El niño había regresado con su madre de una feria local cuando la mototaxi en la que viajaban sufrió un accidente. Tras el hecho, llegaron agentes de la PNP y personal de serenazgo para intervenir a los involucrados y realizar el dosaje etílico correspondiente.

De acuerdo con la información difundida, durante esa diligencia se produjo un intercambio verbal entre algunas personas que estaban en el lugar y los policías. En ese contexto, el suboficial Luis Nazario Chumbes accionó su arma de fuego.
El impacto alcanzó al menor, quien fue llevado primero al Hospital Regional de Huacho. Luego fue derivado a un centro especializado de Lima debido a la gravedad de la herida. Pese a la atención médica, el niño falleció.
Pericias y videos del caso
La Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huaura abrió una investigación preliminar contra el suboficial por el presunto delito de homicidio culposo. El fiscal adjunto provincial Fernando Ayala Borja dispuso diligencias para esclarecer cómo ocurrió el disparo.
Entre las medidas figura la incautación del arma de fuego utilizada por el agente. La Fiscalía también ordenó una pericia balística y una prueba de absorción atómica, procedimientos que permitirán establecer elementos técnicos vinculados con el uso del arma.

El Ministerio Público dispuso, además, que se tome la declaración de todos los policías que participaron en el operativo. La investigación incluirá las grabaciones de las cámaras de videovigilancia ubicadas en los alrededores y los videos registrados por ciudadanos que presenciaron la intervención.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran parte de lo ocurrido durante el operativo, aunque no permiten determinar con claridad de qué forma se produjo el disparo. Una de las versiones señala que el proyectil rebotó antes de alcanzar al menor.
Aunque esa hipótesis aún no ha sido confirmada oficialmente. Por ese motivo, las pericias balísticas y la revisión de los registros audiovisuales serán parte de los elementos que analizará la Fiscalía para reconstruir la trayectoria del proyectil.
La necropsia será incorporada a la investigación fiscal
La Fiscalía también coordinó con el Instituto de Medicina Legal, en Lima, la realización de la necropsia al cuerpo del menor. El informe deberá precisar la trayectoria del proyectil, la causa de la muerte y otros datos que pasarán a la carpeta fiscal.
En paralelo, la investigación evaluará si se cumplieron los protocolos sobre el uso de la fuerza durante la intervención. El Decreto Legislativo N.º 1186 regula el empleo de armas de fuego por parte de los integrantes de la PNP bajo los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad.


