El juez de Garantías Gabriel Castro aceptó en las últimas horas la excusación de la fiscal Luisa Pontecorvo, que intervenía desde principios de agosto en la causa que debe investigar en qué eslabón del circuito de trabajo en la morgue de la Delegación Moreno-General Rodríguez de la Policía Científica se produjo el error que condujo a sepultar a Adolfo Brizuela como si fuera el excombatiente de Malvinas Pedro Peñalver.

La Fiscalía General de este departamento judicial resuelve ahora qué nueva fiscalía continuará investigando el caso. La historia fue revelada por Telenoche.

La investigación sobre el error ocurrido en esta dependencia de la Superintendencia de Científica de la Policía Bonaerense tramita con la carátula de una presunta “omisión o retardo de actos de oficio” y tiene desde el comienzo a una sola persona imputada: la sargento evisceradora Ingrid Gitzel. Versiones aportadas por las máximas autoridades de esta morgue le atribuyeron haber “confesado” el error que determinó la entrega de los cuerpos con las identidades al revés.

Sin embargo, su defensa, ejercida por el abogado Rodrigo Tripolone, sostiene que se trata de una pesquisa direccionada y sin pruebas, y apunta a ubicar el error en otros eslabones del circuito post mortem, que comienza con el levantamiento de los cuerpos, continúa con las operaciones de autopsias y finaliza con la entrega de los cadáveres a las cocherías.

El jueves pasado, por impulso de esa parte, personal de la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires allanó esta morgue, situada en el hospital Vicente López y Planes, en busca de documentación y otros elementos relevantes, que permanecían en manos policiales.

En ese procedimiento se secuestraron rótulos y precintos usados para identificar cadáveres; actas originales y rectificadas; libros de presentismo, libros de guardia y libros internos que se usan para registrar el ingreso, el alojamiento y el egreso de los cadáveres. Otras medidas requeridas por la defensa de Gitzel incluyen pericias de comunicaciones telefónicas y de chats de WhatsApp entre el personal de esta morgue, cuyo jefe es el médico Roberto Espinosa (oficial subinspector).

Como reveló Telenoche, esta trama no se agotó en el equívoco con las identidades, y siguió sumando errores. La fiscalía tuvo temporariamente la hipótesis de un homicidio para la muerte de Peñalver, por una lesión que tenía su cuerpo, compatible con un estrangulamiento. Esto desencadenó una búsqueda de evidencias y de sospechosos, pero fruto del equívoco previo con las identidades, esta pesquisa se dirigió al domicilio equivocado: el de los Brizuela. En ese marco, esta humilde familia, que vive en una casilla precaria, sin servicios, padeció interrogatorios a golpes y privaciones de la libertad en la seccional 4ta de la Departamental de Seguridad Moreno de la Policía Bonaerense.

Estos hechos de presunta violencia institucional comenzaron a ser investigados luego de la difusión de todo este caso en Telenoche y la ratificación de la denuncia de las víctimas en sede judicial. Se inició entonces una nueva causa, que tramita en la UFI 7 de este mismo departamento judicial, bajo la carátula de presuntos “apremios y vejaciones”, confirmaron fuentes oficiales a TN.