El gobierno nacional trata de eliminar las primarias que deberían celebrarse dentro de un año bajo la hipótesis de que podría ganar la elección presidencial en primera vuelta en dos situaciones posibles: 1) alcanzando una primera minoría con el 45% de los votos 2) alcanzando una primera minoría del 40% y más de 10 puntos de ventaja sobre su escolta. ¿Aparece alguna de esas dos situaciones en las encuestas nacionales que midieron escenarios por precandidatos en agosto? Según la última medición de Consultora Delfos, en el primer escenario con varias figuras se registra un empate técnico entre la intención de voto de Axel Kicillof (32,3%) y la de Javier Milei (31,2%). Myriam Bregman roza el 8%, Mauricio Macri el 6%, Victoria Villarruel el 5% y Juan Schiaretti el 3%, mientras que otras tres figuras rondan el 1% (gráfico arriba). “El escenario electoral se estructura alrededor de una polarización competitiva entre Fuerza Patria/Kicillof y La Libertad Avanza/Milei. No aparece por ahora una tercera fuerza con capacidad real de romper esa dinámica”, destaca el informe. En un segundo escenario más acotado (con menos competidores en juego), Kicillof ronda el 34% y Milei el 32%, Bregman ronda el 9%, Macri el 7% y Schiaretti el 5% (gráfico arriba). Se mantiene la situación de polarización relativamente simétrica entre el oficialismo y la principal fuerza opositora. “El PRO pierde autonomía electoral. Macri conserva una adhesión limitada y, cuando queda fuera de la oferta, una parte importante de sus votantes parece orientarse hacia Milei. Villarruel mantiene capacidad para retener una porción del voto oficialista, pero su ausencia tampoco produce por sí sola un triunfo de Milei. Actúa más como factor de fragmentación que como alternativa presidencial consolidada. Provincias Unidas y Schiaretti no logran todavía traducir su posicionamiento federal en volumen nacional. Schiaretti crece cuando se reduce la oferta, pero continúa en niveles insuficientes para disputar centralidad. Bregman conserva un espacio propio, aunque retrocede en agosto y pierde peso en los escenarios más amplios. Su electorado parece más consolidado ideológicamente que expansivo”, amplía el análisis. En ninguno de estos dos escenarios se verifica una hipótesis favorable al triunfo del oficialismo en primera vuelta. La última encuesta nacional de Consultora Tendencias muestra un panorama similar a los escenarios de Delfos: leve ventaja de Kicillof (casi 34%) sobre Milei (32,4%), por una diferencia estadísticamente no significativa que resulta en un empate técnico y polarización simétrica. Bregman alcanza los 2 dígitos, en torno al 10%, y Schiaretti roza el 7% (gráfico arriba). Tampoco aquí se advierte un escenario favorable a la hipótesis de triunfo oficialista en primera vuelta. La más reciente medición de Proyección Consultores ubica arriba a Milei (36,3%) sobre Kicillof (32,3%), pero confirma el empate técnico y la polarización simétrica; Bregman roza el 8% y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, el 4% (gráfico arriba). De nuevo, no se perfila un escenario favorable a la hipótesis de triunfo oficialista en primera vuelta. A su turno, la última encuesta de Reale-Dalla Torre midió varios precandidatos, de lo que resultó un escenario muy fragmentado: Milei 29,2%, Kicillof 18,3%, Sergio Massa con casi 9%, la vicepresidenta con casi 7%, Bregman rozando el 5%, Grabois en casi 2% y otras cuatro figuras en un rango entre casi 1% y 1,5% de intención de voto (gráfico arriba). Tampoco aquí surge un escenario favorable al triunfo oficialista en primera vuelta. Peor todavía, el análisis por bloques políticos del mismo informe muestra un empate técnico entre Milei y el peronismo K (gráfico arriba), luego de 5 meses en los cuales el oficialismo había tenido una ventaja relativa. La más reciente encuesta de Equipo Mide también muestra un panorama fragmentado: 28% para Milei, 22% para Kicillof, 7% para Bregman, 6% para Massa y 5% para Villarruel; las demás figuras medidas no llegan individualmente al 4% (gráfico arriba). Tampoco aquí se perfila una victoria oficialista sin necesidad de segunda vuelta. De las últimas mediciones nacionales, la única donde aparece un escenario favorable al triunfo oficialista en primera vuelta es en el testeo de fórmulas que ensayaron Isasi-Burdman: 40% para el binomio Milei-Patricia Bullrich vs 23% de Kicillof-Natalia De la Sota, una ventaja de 17 puntos porcentuales que zanjaría la competencia; luego, la izquierda con Bregman-Del Caño alcanza 8%, y otras dos fórmulas potenciales se ubican por debajo del 5% de intención de voto (gráfico arriba). En el escenario alternativo que mide el mismo informe, la ventaja oficialista se reduce a 11 pp y diluye la chance de un triunfo en primera vuelta: Milei-Sandra Petovello alcanzan 34% de intención de voto vs Kicillof-De la Sota 23%. La izquierda sostiene el 8%, mientras que otras dos fórmulas rondan el 4%-5% (gráfico arriba). En síntesis: 1) de los últimos ocho escenarios medidos a nivel nacional recientemente, en siete la elección requeriría de un ballotage para definir al nuevo presidente y sólo en uno se perfila una victoria oficialista en primera vuelta 2) desde esta mirada, apostar toda la ingeniería política a un pleno suspendiendo las primarias aparece hoy como un ejercicio en exceso voluntarista. Las opiniones vertidas en cada columna son de exclusiva responsabilidad de sus autores. En consecuencia, no necesariamente responden a la línea editorial del medio.