
El servicio de inteligencia español había alertado a Marruecos sobre convocatorias en redes sociales para un éxodo fronterizo hacia Ceuta. El episodio causó más de 100 muertes y una crisis política en España.
El gobierno español desclasificó el miércoles un documento que muestra que su servicio de inteligencia le había notificado a su homólogo marroquí sobre convocatorias en redes sociales para que migrantes ingresaran al exclave español de Ceuta, un día antes de que 70.000 personas cruzaran en masa la frontera marroquí.
El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, prometió que se publicarían documentos sobre lo que el gobierno sabía antes y durante la irrupción en una sesión parlamentaria la semana pasada. La sesión estuvo llena de acusaciones sobre quién tenía la responsabilidad del cruce masivo, que comenzó el 30 de julio y mató a 141 personas.
El episodio ha causado una crisis en Ceuta, una ciudad de 84.000 habitantes en el norte de África, y ha aumentado la presión política sobre Sánchez y su gobierno izquierdista favorable a la inmigración. La oposición conservadora ha calificado el cruce de migrantes como una "invasión" que Sánchez no logró detener.
Si bien más del 90 por ciento de los migrantes que llegaron a Ceuta habían vuelto a Marruecos al cabo de 72 horas, el gobierno ha dicho que al menos otros 5000 siguen allí, y muchos viven en un campamento de tiendas de campaña en una playa.
Muchos residentes de Ceuta han protestado por lo que aseguran es su abandono por parte del gobierno, y encuestas en toda España muestran que una abrumadora mayoría de los españoles culpa a Marruecos.
Los documentos desclasificados muestran que el servicio de inteligencia español también había notificado a un funcionario del gobierno nacional en Ceuta. Pero no agregaron nueva información sobre las acusaciones más apremiantes y políticamente explosivas, incluido si el gobierno marroquí había desempeñado un papel activo en el cruce o por qué sus guardias fronterizos no habían logrado detener los cruces.
Tanto el gobierno español como el marroquí han culpado a los traficantes de personas de organizar la irrupción. Marruecos no respondió de inmediato a un correo electrónico en el que se solicitaban comentarios sobre las revelaciones en los documentos desclasificados.
Los documentos muestran que la agencia de inteligencia de España le había advertido a su homóloga marroquí que había detectado la planeación de "convocatorias para entrar a Ceuta a nado y por la valla", el 30 de julio. La agencia había señalado a grupos de WhatsApp con nombres como "A la valla de Ceuta" y grupos de Facebook con más de 22.000 seguidores.
Los documentos también incluyen un mensaje de WhatsApp de un agente de inteligencia español a un funcionario del gobierno en Ceuta, enviado el día antes de que estallara la crisis, advirtiendo sobre mensajes en redes sociales marroquíes que instaban a un cruce fronterizo el 30 de julio, cuando las fuerzas de seguridad marroquíes estarían distraídas por las celebraciones que conmemoraban la llegada del rey al trono.
"Hay dos grupos diferentes con un total de 180.000 seguidores", escribió un funcionario de inteligencia no identificado. "Para que te hagas a la idea del alcance de la difusión".
El gobierno español dijo previamente que no había recibido ninguna advertencia seria del servicio de inteligencia del país. Sánchez también dijo la semana pasada que ninguno de los informes de inteligencia "pasó de una advertencia de rutina, ni ninguno previó la magnitud" de la crisis.
Abdellatif Ouahbi, ministro de Justicia de Marruecos, dijo en una entrevista televisada el mes pasado que las fuerzas marroquíes habían ejercido moderación al manejar a las multitudes que irrumpían en Ceuta con el fin de evitar un derramamiento de sangre.


