Personal militar monta guardia en una instalación nuclear en la zona de Zardanjan, en Isfahan (Irán), el 19 de abril de 2024, en esta captura de pantalla tomada de un vídeo.  WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía REUTERS

Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania elaboraron un proyecto de resolución que busca remitir a Irán ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por incumplir sus obligaciones de no proliferación nuclear, según indicaron diplomáticos consultados por The Associated Press. El texto será sometido a votación la semana próxima durante la reunión de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en Viena.

Esas obligaciones forman parte del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que exige a Irán declarar la totalidad de su material y sus actividades nucleares y permitir que los inspectores del OIEA verifiquen que nada de ello se desvía de fines pacíficos. La eventual remisión trasladaría la responsabilidad a una instancia con capacidad de imponer medidas jurídicamente vinculantes, como sanciones o congelamiento de activos, aunque su aplicación efectiva es poco probable porque Rusia y China, aliados de Irán, cuentan con poder de veto en el Consejo de Seguridad.

La posibilidad de derivar el caso iraní a Naciones Unidas se analiza desde junio de 2025, cuando la Junta del OIEA determinó por primera vez en 20 años que Irán se encontraba oficialmente en incumplimiento de sus obligaciones de no proliferación. Esa declaración se produjo un día antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques contra instalaciones nucleares iraníes.

Según explicó a AP un alto funcionario diplomático occidental que no estaba autorizado a hablar sobre el tema y lo hizo bajo condición de anonimato, la remisión al Consejo de Seguridad se había postergado para dar una última oportunidad a la vía diplomática. El funcionario señaló que la Junta del OIEA debe ahora cumplir con su mandato porque Irán no solo dejó de cooperar, sino que incluso la comunicación con el organismo se interrumpió.

Irán no ha permitido a los inspectores del OIEA acceder a los sitios nucleares afectados por los bombardeos de Estados Unidos e Israel durante la guerra de 12 días de junio de 2025, pese a estar obligado a cooperar con el organismo en virtud del TNP. La agencia tampoco ha podido verificar el estado del arsenal de uranio cercano al grado de armamento desde esos ataques, una tarea que se complicó aún más por los meses de conflicto que Washington e Israel iniciaron contra Irán el 28 de febrero, incluidos ataques que Washington y Teherán llevaron a cabo esta semana.

Una imagen satelital muestra la instalación nuclear de Natanz en Irán. Esta imagen fue distribuida el 24 de enero de 2025. Maxar Technologies/vía REUTERS.

El diagnóstico del organismo internacional es contundente: Irán mantiene un arsenal de casi 441 kilogramos de uranio enriquecido al 60% de pureza, a un paso técnico del nivel de grado armamentístico del 90%, y desde hace más de seis meses el OIEA no puede confirmar su ubicación ni su integridad debido a la negativa de Teherán a permitir el acceso de los inspectores.

El texto de la resolución, visto por The Associated Press y reportado primero por Reuters, aún está en negociación y no fue presentado formalmente ante la Junta, por lo que sus términos podrían modificarse si los miembros del organismo proponen enmiendas antes de la votación.

La Junta de Gobernadores del OIEA declaró en junio de 2025 que Irán estaba en incumplimiento de sus obligaciones, un día antes de los ataques de Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares iraníes.

El borrador solicita al director general del OIEA, Rafael Grossi, “transmitir esta resolución y las resoluciones previamente adoptadas… a todos los miembros de la Agencia y al Consejo de Seguridad y la Asamblea General de las Naciones Unidas, de conformidad con las disposiciones pertinentes del Estatuto del OIEA”.

El documento también deja abierta una puerta a la negociación. El proyecto “subraya su apoyo a una solución diplomática a los desafíos que plantea el programa nuclear iraní y sus implicaciones para la paz y la estabilidad regionales, con miras a un acuerdo que aborde todas las preocupaciones internacionales relacionadas con las actividades nucleares de Irán, y alienta a todas las partes a participar de manera constructiva en la diplomacia”.

En su informe confidencial del martes, visto por AP, el OIEA advirtió que la continua negativa de Irán a permitir el acceso de los inspectores a sus instalaciones y a verificar el material nuclear constituye un “riesgo de proliferación” que debe ser “abordado con la máxima urgencia”.

Una imagen satelital muestra la instalación nuclear de Fordo en Irán el 24 de enero de 2025. Maxar Technologies/vía REUTERS

El arsenal de uranio enriquecido que posee Irán podría alcanzar para fabricar hasta diez bombas nucleares en caso de que el país decidiera avanzar hacia la militarización de su programa, según advirtió Grossi el año pasado en una entrevista con The Associated Press. El propio director general aclaró entonces que esa capacidad potencial no significa que Irán posea efectivamente un arma nuclear.

El mismo informe señaló que no hubo avances en la investigación de larga data sobre trazas de uranio detectadas por los inspectores en distintos sitios no declarados dentro de Irán. Funcionarios occidentales sospechan que esas trazas podrían constituir nueva evidencia de que Irán mantuvo un programa nuclear militar secreto hasta 2003.

Irán sostiene que no busca desarrollar armas nucleares y que su programa atómico tiene fines exclusivamente pacíficos.