
El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella publicó en la noche del 10 de septiembre de 2026 la hoja de vida de Ilva Myriam Hoyos como la nueva ministra de Educación, en reemplazo de Viviane Morales: en una designación que causó revuelo en el espectro político, debido a su experiencia previa en la Procuraduría durante la administración de Alejandro Ordóñez Maldonano.
En efecto, Hoyos llega al ministerio con una trayectoria ligada al derecho y al sector público, pues se desempeñó como procuradora delegada con la orientación de Ordóñez, designado como embajador de Colombia ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y después mantuvo participación en asuntos jurídicos vinculados a la Iglesia católica, según se conoció.

El cambio de funcionaria, tras la renuncia de Morales, que dio un paso al costado por motivos personales, se dará en medio de la discusión por los resultados de el país en las pruebas Pisa 2025, en el que Colombia se ‘rajó’ debido a la falta de competencias básicas en la mayoría de sus estudiantes, los efectos rezagados de la pandemia y una brecha en infraestructura educativa.
La nueva titular de la cartera de educación se desempeñó como presidenta del Comité Jurídico de la Conferencia Episcopal de Colombia, cargo que ocupaba desde octubre de 2018 y que tuvo hasta el 7 de septiembre. La designación como la reemplazante de Morales se conoció el 2 de septiembre, cuando De la Espriella, en una misiva, le encargó la responsabilidad de liderar este sector.
¿Cuáles serán los retos de la nueva ministra de Educación?
De acuerdo con su plan de Gobierno, De la Espriella ha planteado una reorientación de la política educativa en torno a la recuperación de valores tradicionales en las aulas. En ese sentido, sostuvo que Hoyos fue seleccionada por su “firme defensa de los valores”, en una propuesta en la que incluye revisar contenidos y enfoques que el Ejecutivo ha relacionado con agendas progresistas.
A su vez, se prevé, además, medidas para dignificar la labor docente. Entre las prioridades figuran el restablecimiento del respeto mutuo y el diálogo con los maestros, junto con mejoras en sus condiciones laborales y en los programas de formación continua.




