Málaga, 12 sep (EFE).- Una intervención arqueológica investigará si un buque hundido frente a Marbella, en la provincia de Málaga, es italiano e iba de Marsella a Buenos Aires en 1887 con un cargamento de materiales constructivos, según ha informado la Junta de Andalucía.
Las investigaciones realizadas hasta el momento han localizado en la prensa histórica noticias sobre el naufragio, en noviembre de aquel año, de un bricbarca (buque de tres o más palos) italiano citado en las fuentes como Garegliano o Gagliano.
La identificación de un pecio subacuático localizado en la zona marbellí de Cabopino con esa embarcación italiana no puede considerarse definitiva, pero la coincidencia entre datos de fuentes históricas y las evidencias arqueológicas constituye una hipótesis y línea de investigación que se espera poder confirmar.
Para ello, se analizará el yacimiento del pecio, inicialmente cuantificado como de 39 metros de longitud y 15 de ancho y que conserva parte de su cargamento.
El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), a través de su Centro de Arqueología Subacuática (CAS), desarrollará esta actuación del 15 al 30 de septiembre y permitirá avanzar en el análisis histórico de las técnicas constructivas y en las redes del comercio transoceánico del siglo XIX.
La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de Andalucía, Patricia Del Pozo, ha informado de que ese estudio será posible dado que aún conserva parte significativa de la estructura de la embarcación y de las mercancías que transportaba cuando naufragó, lo que -según destaca- constituye "un testimonio material de primer nivel sobre la historia marítima contemporánea".
Se generará un modelo en tres dimensiones de los restos conservados para el conocimiento del pecio sin necesidad de actuar físicamente sobre determinados elementos y las imágenes tridimensionales servirán como recurso de divulgación a la ciudadanía, a través, por ejemplo, de reconstrucciones virtuales.
El centro arqueológico intervino por primera vez en este enclave en 2022 con una inspección y primera valoración de la estructura naval y del cargamento y confirmó la existencia de un yacimiento arqueológico de notable entidad sobre fondo arenoso, a una profundidad media de seis metros.
Las características constructivas observadas apuntaban a una embarcación de tradición naval mediterránea y permitían encuadrarla, de forma preliminar, dentro de la época contemporánea.
Se observó que la dinámica litoral estaba dejando progresivamente al descubierto nuevos elementos, por lo que no se descarta que bajo el sedimento permanezcan conservadas otras partes de la embarcación, su carga y materiales relacionados con la vida a bordo.
Entre los elementos documentados se encuentran componentes de la arquitectura del buque, como partes del forro interior y exterior, cuadernas y piezas longitudinales de la estructura, además de un revestimiento metálico destinado a la protección del casco y elementos de clavazón fabricados en aleación de cobre.
Uno de los principales valores arqueológicos de este pecio es la conservación de parte de su cargamento todavía dispuesto sobre la estructura del barco.
Entre los materiales identificados destacan barriles con restos de madera (en algunos casos, el contenido se ha solidificado tras la desaparición del recipiente) y numerosos elementos cerámicos destinados a la construcción, principalmente tejas y baldosas de fabricación francesa, con marcas comerciales de Marsella activas en las últimas décadas del siglo XIX y comienzos del XX.
El análisis conjunto ofrecerá información sobre redes marítimas de distribución de materiales que en esta época conectaron grandes centros productores del Mediterráneo con mercados al otro lado del Atlántico. EFE
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