
Un estudiante peruano convirtió su propia búsqueda de oportunidades académicas en una herramienta digital que busca facilitar el acceso a becas e intercambios. La propuesta reúne convocatorias de distintas instituciones y permite que los usuarios filtren opciones según sus intereses, estudios y condiciones.
La iniciativa pertenece a Raúl Jáuregui Penny, estudiante de Ingeniería Ambiental de la Universidad Peruana Cayetano Heredia. A sus 22 años, cuenta con una trayectoria de 15 becas e intercambios estudiantiles, experiencias que le permitieron conocer distintas alternativas de formación dentro y fuera del país.
El proyecto, conocido como Migajeando Oportunidades, alcanzó más de 400.000 personas durante sus primeros tres meses. De acuerdo con la información proporcionada por la Agencia Andina, más de 15.000 jóvenes de países como Perú, México y Chile utilizaron la plataforma.
El aplicativo nació a partir de una dificultad que Jáuregui identificó durante su recorrido académico: existe una gran cantidad de convocatorias, pero la información no siempre aparece organizada de una manera sencilla para quienes buscan postular. La herramienta utiliza inteligencia artificial para procesar y ordenar datos procedentes de fuentes públicas.
De Beca 18 a las experiencias internacionales
La trayectoria de Jáuregui comenzó en un colegio estatal de Lima este. Después consiguió una vacante para estudiar en un Colegio de Alto Rendimiento (COAR), etapa tras la cual accedió a Beca 18 del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec).
Con ese apoyo pudo estudiar Ingeniería Ambiental en la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Durante su etapa universitaria continuó con la búsqueda de convocatorias y consiguió nuevas oportunidades académicas.
Una de ellas fue un intercambio en la Universidad de Granada, España, gracias a la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). También representó al Perú en una conferencia internacional en Estados Unidos y participó en experiencias académicas y profesionales en otros países.
El estudiante señaló: “he acumulado más de 15 becas o intercambios estudiantiles”. Estas oportunidades incluyeron viajes a Francia, Brasil y España, además de actividades académicas dentro del Perú.
Una plataforma para organizar las convocatorias

La idea de crear una herramienta digital surgió después de que Jáuregui identificara las dificultades que enfrentaban otros estudiantes para revisar convocatorias. En una primera etapa, recomendaba organizar la información mediante archivos de Excel, pero observó que muchos jóvenes dejaban de revisar las listas o no realizaban un seguimiento de las fechas.
Frente a ese problema, decidió desarrollar una plataforma con una dinámica más sencilla. “Quería crear algo que las personas sí usen. No solo por innovar sino para que más personas puedan utilizarlo de forma más fácil y conozcan las oportunidades”, explicó.
El aplicativo utiliza herramientas de inteligencia artificial para organizar información proveniente de gobiernos, universidades, organismos internacionales y otras instituciones. Tras aplicar distintos filtros, presenta cerca de 200 oportunidades de estudio.
Jáuregui trabaja con el objetivo de ampliar ese número hasta unas 500 convocatorias. La propuesta también busca concentrar en un mismo espacio datos que los estudiantes suelen encontrar en diferentes páginas y plataformas.
Más de 400.000 personas conocieron la iniciativa
El alcance de la propuesta creció durante sus primeros meses. Según los datos entregados por el estudiante, más de 400.000 personas conocieron el aplicativo y más de 15.000 jóvenes de Latinoamérica lo utilizaron.
Jáuregui atribuyó parte de esa difusión al nombre con el que presentó la herramienta. “Yo empecé a desarrollar estas herramientas con inteligencia artificial sin ningún propósito de alcance. Sí quería que más personas la conocieran, pero creo que ayudó muchísimo la palabra ‘Tinder’. Esto hizo que más personas entiendan la aplicación”, explicó.
Además del aplicativo, el universitario desarrolló talleres sobre oportunidades académicas. Las sesiones presenciales alcanzaron a más de 200 personas, mientras que las actividades virtuales llegaron a más de 800 participantes.
Estas actividades forman parte de la propuesta para acercar información sobre becas e intercambios a estudiantes que buscan alternativas para continuar su formación.
Entre los próximos cambios previstos figura la incorporación de oportunidades dirigidas a personas mayores de 30 años. La propuesta surgió a partir de consultas de usuarios interesados en conocer si todavía pueden acceder a programas de becas.
Según explicó Jáuregui, existen convocatorias que no establecen un límite de edad. Por ello, la plataforma busca ampliar el público al que dirige sus contenidos.
Otra función en evaluación consiste en un sistema de recordatorios y calendario. La herramienta permitiría identificar las fechas de postulación y registrar las convocatorias a las que cada usuario ya presentó una solicitud.
El proyecto también contempla una expansión de los talleres hacia otras regiones del Perú. Dentro de esa estrategia figura la formación de “embajadores migajeros”, quienes podrían compartir los conocimientos adquiridos sobre oportunidades académicas.
“Migajear” como parte del proceso

El concepto que da nombre a la iniciativa también define su mensaje principal: “La nueva generación ya no migajea amor, migajea becas”. Jáuregui utiliza el término “migajear” para describir la posibilidad de avanzar con los recursos disponibles y aprovechar pequeñas oportunidades hasta alcanzar una meta.
“Este proceso de becas no es lineal. Puede ser pasito a pasito, una migaja a la vez”, sostuvo el estudiante.
Su experiencia personal forma parte del origen de esta propuesta. Desde su adolescencia, Jáuregui realizó distintas actividades para contribuir a la economía familiar. Entre ellas, participó junto a su madre en la venta de periódicos en Ñaña, además de vender mazamorras y helados caseros y trabajar en el cobro de pasajes.
De acuerdo con su relato, esas experiencias le permitieron adquirir habilidades que después utilizó en ámbitos académicos y laborales. Su recorrido también lo llevó a identificar la necesidad de acercar a otros estudiantes la información sobre becas que encontró durante su propia formación.