Palma, 7 sep (EFE).- Dos estudios desarrollados por investigadores de la Universitat de Mallorca (Umac) han identificado diferencias en la prevalencia de obesidad y en los perfiles de riesgo cardiometabólico de la población trabajadora en función de su nivel educativo.
Ambos trabajos, realizados por especialistas vinculados al Grupo de Investigación en Salud, se han desarrollado con muestras de 3.108 personas en edad laboral y apuntan a una asociación entre un menor nivel de estudios y peores indicadores de salud, según ha informado la Umac este lunes en un comunicado.
Esta relación se mantiene en los análisis después de considerar diferentes factores relacionados con la edad, el sexo, la alimentación, la actividad física, el tabaquismo o la diabetes.
Uno de los estudios, titulado 'Educational Inequalities and Obesity: Association and Attenuation After Lifestyle Adjustment in a Cross-Sectional Working-Age Population' y publicado en la revista científica Medical Sciences, analiza específicamente la relación entre nivel educativo y obesidad.
Los resultados sitúan la prevalencia de obesidad en el 19,8 % entre las personas con estudios primarios o sin formación reglada, frente al 11,5 % entre aquellas con estudios superiores.
En el análisis inicial, las personas con menor nivel educativo presentaban una probabilidad de obesidad 1,89 veces superior a la de quienes habían cursado estudios superiores.
Tras ajustar los resultados por edad y sexo, la estimación descendió al 1,72 y, al incorporar variables relacionadas con la alimentación, la actividad física, el tabaquismo y la diabetes, la asociación se mantuvo en 1,61 veces, lo que indica que el efecto persiste más allá de los hábitos individuales.
El segundo estudio, titulado 'Sex Differences in the Socioeconomic Gradient of Latent Cardiometabolic Phenotypes in a Working-Age Population from the Balearic Islands (Spain): A Population-Based Analysis' y publicado en la revista científica Metabolites, amplía el análisis al conjunto del riesgo cardiometabólico.
El trabajo estudió a 3.108 trabajadores de entre 18 y 69 años de Baleares y tuvo en cuenta indicadores como la obesidad, la resistencia a la insulina, el hígado graso metabólico, el índice aterogénico del plasma y el síndrome metabólico.
El estudio identificó cuatro perfiles cardiometabólicos: uno de bajo riesgo, en el que se encontraba el 40,8 % de la muestra; otro denominado obesidad dominante, con el 24,1 %; un perfil dismetabólico, que agrupaba al 19,3 %, y un perfil multimórbido de alto riesgo, correspondiente al 15,8 % de los participantes.
Los resultados muestran también una asociación entre un menor nivel educativo y una mayor probabilidad de pertenecer a perfiles cardiometabólicos desfavorables.
Entre los hombres con menor formación, el riesgo relativo de pertenecer al perfil multimórbido de alto riesgo fue 1,82 veces superior al de aquellos con estudios superiores, mientras que entre las mujeres alcanzó las 2,47 veces. EFE


