Los familiares de Ingrid Cruz Martínez reciben una exigencia de 10.000 lempiras por WhatsApp.

Ingrid Gabriela Cruz Martínez salió de su vivienda en la colonia Lempira, en el sector de Chamelecón, el 7 de septiembre y no regresó. La búsqueda derivó en una exigencia de rescate, un video con una mujer sin vida y la detención de un hombre señalado como su novio, quien indicó a los investigadores dónde estaba el cuerpo.

La ausencia de la mujer llevó a sus familiares a denunciar el caso ante las autoridades. La investigación tomó un giro decisivo cuando los familiares empezaron a recibir mensajes mediante WhatsApp en los que se exigía dinero a cambio de la libertad de la mujer.

Según el informe preliminar de la Policía hondureña, la suma solicitada era de 10.000 lempiras, (unos 400 doláres) Las autoridades sostienen que detrás de las comunicaciones estaría un hombre que mantenía una relación cercana con la víctima y que fue localizado y detenido.

Según la reconstrucción preliminar de la DPI, el ahora detenido habría sostenido una discusión con Cruz Martínez antes de que los familiares recibieran los mensajes relacionados con el supuesto secuestro.

La Policía decomisó dos celulares, una cartera de mujer, prendas de vestir y tenis negros como pruebas para reconstruir el caso mediante las comunicaciones por WhatsApp.

La exigencia económica hizo que la investigación adquiriera características propias de un caso de secuestro, por lo que los agentes de la UNAS comenzaron labores de inteligencia para identificar al responsable y establecer dónde se encontraba la víctima. El análisis de las comunicaciones y la información aportada por los familiares orientaron el rastro hacia una persona con vínculo cercano a Cruz Martínez.

El video con una mujer sin vida

La investigación se complicó cuando los familiares recibieron un video en el que se observaba a una mujer sin vida. Según el informe policial, las imágenes mostraban una lesión cortante profunda en la región del cuello, presuntamente provocada con un arma blanca.

La recepción del video llevó a los investigadores a considerar que el caso ya no se trataba únicamente de una desaparición y una posible exigencia económica, sino que existían indicios de que la mujer había sido asesinada. Una de las prioridades de los agentes fue entonces determinar si la persona que aparecía en las imágenes era Cruz Martínez y localizar el sitio donde se encontraba el cuerpo.

Los equipos de la UNAS y la DPI ubicaron al sospechoso en el Valle de Amarateca, en Francisco Morazán. Se trata de un hombre de 24 años, de oficio jornalero y residente en la colonia 21 de Octubre de Tegucigalpa, detenido como presunto responsable de los delitos de secuestro agravado y asesinato.

La Policía informó que el hombre señaló a los investigadores el lugar donde se encontraba el cuerpo. Con esa información, los agentes se trasladaron hasta una zona montañosa del Valle de Amarateca y, tras las labores de búsqueda, localizaron el cuerpo sin vida de Cruz Martínez en avanzado estado de putrefacción.

El hallazgo y las pruebas

La ubicación del cadáver permitió a los agentes y equipos especializados de la Unidad Nacional Antisecuestros (UNAS), perteneciente a la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), comenzaron a desarrollar diligencias para establecer qué había ocurrido y determinar el paradero de la víctima.

Los familiares de Ingrid Cruz Martínez reciben una exigencia de 10.000 lempiras por WhatsApp.

Los investigadores deberán establecer las circunstancias exactas en las que la mujer llegó hasta ese lugar, las causas de la muerte y la posible participación del detenido o de terceros vinculados al caso.

Durante el operativo, los agentes decomisaron objetos que serán incorporados como pruebas a las diligencias. Entre ellos figuran dos teléfonos celulares de diferentes marcas y modelos, una cartera de mujer presuntamente perteneciente a la víctima, prendas de vestir y un par de tenis negros con cordones.

Uno de los elementos destacados por la DPI es el vínculo que existiría entre el detenido y Cruz Martínez. Las autoridades lo identificaron como el supuesto novio de la víctima y señalaron una vinculación directa entre ambos y los hechos investigados.