El exministro de Educación del gobierno de Gustavo Petro, Daniel Rojas Medellín, criticó la nueva versión del Presupuesto General de la Nación para 2027 presentada por la administración del presidente Abelardo de la Espriella.
El exfuncionario sostuvo que el incremento en el endeudamiento público planteado en el proyecto, por el Ministerio de Hacienda, en cabeza de Miguel Gómez Martínez, servirá para subsidiar las ganancias de grandes grupos económicos del país.
El nuevo texto fue radicado ante el Congreso de la República por un monto total de $634,9 billones. La cifra representa un incremento de $59,3 billones frente al proyecto presentado en julio por la administración saliente, el cual ascendía a $575,6 billones.

Daniel Rojas cuestiona el aumento del endeudamiento
A través de una publicación en sus redes sociales, el exministro Daniel Rojas Medellín reaccionó a los ajustes realizados por el Ministerio de Hacienda y cuestionó el rumbo de las finanzas públicas.
“Nos endeudan a todos los colombianos para subsidiar las ganancias de unos cuantos ricachones. Eso es lo que trae el presupuesto público”, escribió en X.
Junto a esta publicación, el exjefe de la cartera educativa afirmó que las metas de austeridad y control de la deuda expuestas por el actual Ejecutivo no se cumplen en el borrador presentado a los legisladores, por medio de un video.

“Nos endeudan a todos los colombianos para subsidiarle la ganancia a unos cuantos millonarios. Eso es lo que están haciendo con el presupuesto general de la nación. Dicen que están sincerando las cuentas, dicen que hay un gran hueco y que por eso se están contradiciendo”, aseveró Rojas.
El exministro argumentó que el incremento en las partidas financieras busca garantizar los ingresos de empresas privadas en los sectores de servicios públicos, salud y pensiones.
En su declaración, el exfuncionario señaló: “Aumenta en 110 billones la deuda pública, la deuda de todos nosotros. ¿Y para qué? Para subsidiarle la ganancia a los dueños de los importadores de combustibles, para subsidiarle la ganancia a los dueños de las generadoras eléctricas termoeléctricas, para subsidiarle la ganancia a los dueños de las AFP, de las EPS".

“¿Y quiénes son ellos? Son banqueros, son inversionistas gringos, son los que se hacen ricos a partir de capturar las rentas públicas”, sentenció el exministro en su crítica al nuevo proyecto del PGN 2027.
Rojas Medellín sugirió además que la asignación presupuestal podría estar vinculada a compromisos asumidos durante la contienda electoral, es decir, el pago de ‘ayudas’ que se crean en estas épocas, al señalar directamente a la actual administración.
“Entendieron que el déficit fiscal que tanto criticaban es el superávit de unos privados. ¿Pero de qué privados? De los que quizás le deben algunos favores de campaña. Habría que averiguar si fueron financiadores de sus campañas. Eso es lo que contiene hoy el presupuesto general de la nación”, agregó el exministro.

Así es como el Gobierno espera utilizar el Presupuesto de 2027
Y es que, de acuerdo con el proyecto radicado por el Ejecutivo, el pago del servicio de la deuda pública pasará de $118 billones a $155,4 billones, lo que equivale a un aumento de $37,4 billones de pesos destinados a obligaciones financieras.
Asimismo, los gastos de funcionamiento del Estado sumarán 392,5 billones de pesos para atender nóminas, pensiones, transferencias y subsidios. En contraste, los recursos asignados a la inversión pública registrarán una disminución, al pasar de $90 billones a $86,9 billones.
En la distribución por sectores, la Educación concentrará la mayor partida con $78,77 billones, orientados al financiamiento de universidades públicas y aportes al magisterio.

Le sigue el sector Salud con $77,05 billones para atender compromisos con las Entidades Promotoras de Salud (EPS) e Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), mientras Trabajo contará con $58,82 billones y Defensa y Policía dispondrán de $54,7 billones.
Para equilibrar los gastos, el Gobierno nacional de De la Espriella anunció un plan de congelamiento y recorte preventivo de $21,9 billones en partidas no esenciales.
La administración gubernamental sostuvo que el financiamiento del presupuesto no requerirá una nueva reforma tributaria, sino que dependerá de la gestión de cobro de impuestos, la reorganización de créditos y la aplicación de la denominada ‘Ley Rescate’ –iniciativa para reducir gastos burocráticos y mejorar las finanzas del Estado–.