03/09/2026 El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i),  junto al ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares (d), a su llegada a una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, a 3 de septiembre de 2026, en Madrid (España). Sánchez comparece este jueves ante el Pleno del Congreso para informar sobre la gestión del Ejecutivo en relación con los hechos ocurridos en Ceuta desde el pasado 30 de julio y sobre la situación que atraviesa la ciudad autónoma.
POLITICA 
Fernando Sánchez - Europa Press

El Ministerio de Asuntos Exteriores que encabeza José Manuel Albares ha aclarado que fue el encargado de negocios y no la embajadora de Marruecos, Karima Benyaich, quien acudió a la sede del Departamento el pasado 21 de agosto tras ser convocada en relación con las reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla por ministros marroquíes.

La convocatoria a la embajada fue desvelada este jueves por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien señaló en el Pleno del Congreso que la embajadora marroquí había sido convocada, habida cuenta de que en los últimos días tanto los socios de coalición como la oposición hubieran venido exigiendo este extremo.

Según ha precisado Exteriores, fue el encargado de negocios, segundo en la Embajada y que asume el cargo en ausencia del jefe de misión, quien acudió a la cita, después de que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se haya mofado del hecho de que cuando se convocó a la embajadora esta no estaba en Madrid, tal y como ha desvelado el diario 'La Razón'.

NO SE ANUNCIÓ "POR PRUDENCIA"

En cuanto a las críticas que han hecho tanto Feijóo, como el líder de Vox, Santiago Abascal, por el hecho de que dicha convocatoria se haya mantenido en silencio durante casi dos semanas, cuando en otros momentos sí se ha hecho público la convocatoria de los embajadores de países como Italia o Argentina, fuentes gubernamentales han justificado que no se dijo antes "por prudencia y responsabilidad".

Además, desde Exteriores apuntan a que el propio ministro deslizó que se había producido la convocatoria en el Ministerio, herramienta diplomática que sirve a los gobiernos para mostrar su malestar ante determinadas circunstancias a otros países, durante su comparecencia el pasado 28 de agosto en el Congreso, cuando dijo que se habían rechazado las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla a través de "todos los canales diplomáticos formales".

Lo cierto es que las reclamaciones sobre las dos ciudades autónomas del ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, quien ha llegado a exigir un diálogo con España al respecto, se produjeron antes del 21 de agosto, las palabras sobre la "liberación" de ambas por parte del ministro de Asuntos Religiosos, Ahmed Toufiq, en presencia de Mohamed VI tuvieron lugar en la tarde del 24 de agosto.

Tras estas últimas declaraciones, desde el Ministerio de Exteriores se trasladó a Europa Press que Albares hablaba a diario con su homólogo marroquí, Naser Burita, y se le había trasladado el mensaje en relación con la españolidad de Ceuta y Melilla.

MARRUECOS HA PROMETIDO INVESTIGAR LOS HECHOS

Precisamente, fuentes gubernamentales han desvelado este jueves que en esos contactos el ministro de Exteriores marroquí ha hecho saber a Albares que el Gobierno alauí también ha abierto una investigación para aclarar los hechos del 30 y 31 de agosto.

La convocatoria de la embajadora marroquí no se había hecho pública hasta la fecha, pese a que es lo habitual cuando se producen este tipo de circunstancias en las que el Gobierno emplea los canales diplomáticos para hacer llegar su malestar a un determinado país.

Así se ha hecho con Israel en numerosas ocasiones por Gaza, con Rusia por la guerra en Ucrania, con Italia a raíz de restablecer Schengen tras la avalancha en Ceuta y con Argentina, por las críticas de su presidente, Javier Milei, a la mujer del presidente. Sin embargo, en esta ocasión el departamento que encabeza José Manuel Albares no lo había hecho público, y ello pese a que tanto desde la oposición como desde los socios de Gobierno se había venido exigiendo esta medida.