
Un grupo de hombres armados ingresó a una vivienda de la parroquia Puerto Bolívar de Machala, provincia de El Oro, y asesinó a un joven que se encontraba en el segundo piso. Los atacantes llegaron en un vehículo que aparentaba ser un patrullero policial y, después de cometer el crimen, abandonaron el automotor a varias cuadras del lugar y lo incendiaron.
El hecho ocurrió el jueves 17 y la víctima fue identificada en los reportes policiales como Justin Steeven Zambrano Medranda, de 26 años. Según la información difundida por medios locales, cuatro hombres participaron en el ataque y utilizaron fusiles para ingresar al inmueble.
La modalidad empleada llamó especialmente la atención de los investigadores. Los individuos habrían llegado vestidos con prendas similares a las utilizadas por agentes policiales y a bordo de un vehículo que tenía la apariencia de un patrullero. De esa manera habrían conseguido aproximarse a la vivienda sin generar inicialmente una reacción de alarma entre quienes se encontraban en el sector.
Una vez frente al inmueble, los hombres derribaron la puerta e ingresaron. Después subieron al segundo piso y dispararon contra Zambrano, quien recibió al menos cinco impactos de bala. Los atacantes abandonaron posteriormente la vivienda y escaparon en el mismo vehículo.

El automotor fue localizado aproximadamente cuatro o cinco cuadras después, en dirección al sector de Carmen Bautista, cerca de una zona de camaroneras. Allí fue incendiado, una práctica que dificulta la recuperación de evidencias que podrían permitir identificar a los responsables del homicidio.
El comandante de la Zona 7 de la Policía, coronel Renato González, señaló que el vehículo utilizado en el ataque no pertenecía a la institución. Sin embargo, de acuerdo con los reportes difundidos sobre sus declaraciones, el automotor presentaba características similares a las de un patrullero y habría utilizado placas correspondientes a un vehículo policial real.
Agentes de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestros y Extorsión (Dinased) y de Criminalística acudieron a los dos lugares relacionados con el crimen para recoger indicios. La investigación busca establecer cómo los atacantes obtuvieron el vehículo, de qué manera consiguieron las placas y las prendas utilizadas para aparentar un procedimiento policial y quiénes participaron en la planificación del asesinato.
Hasta el 18 de septiembre no se habían informado detenciones relacionadas con este homicidio. Tampoco se había establecido públicamente la identidad de los cuatro atacantes.
La Policía analiza entre sus hipótesis una posible relación con las disputas entre organizaciones criminales que operan en Puerto Bolívar. Sin embargo, esa línea investigativa todavía no permite atribuir el asesinato a una organización determinada ni establecer el móvil definitivo del crimen.

El uso de un falso patrullero, además, tiene antecedentes recientes en Puerto Bolívar. El 15 de febrero de 2026, cuatro hombres fueron asesinados en el barrio 4 de Abril en un ataque en el que también se utilizó un vehículo acondicionado para aparentar ser policial. El automotor fue posteriormente incendiado.
Un episodio similar ocurrió el 25 de abril, cuando hombres armados llegaron a Puerto Bolívar en una camioneta con características de patrullero y utilizaron prendas parecidas a las de agentes policiales. El ataque dejó inicialmente cinco muertos y dos heridos; uno de estos últimos murió posteriormente, con lo que el saldo llegó a seis víctimas mortales.
La investigación de ese caso fue relacionada por las autoridades con enfrentamientos entre organizaciones criminales que disputan espacios de operación en Puerto Bolívar. Posteriormente, la Policía informó sobre la detención de dos personas presuntamente vinculadas con la incineración del vehículo utilizado en aquella incursión.
El nuevo asesinato ocurre en un escenario de violencia sostenida en Machala y Puerto Bolívar. Durante septiembre, las autoridades incrementaron los operativos de seguridad en la zona después de varios homicidios y del hallazgo de restos humanos. Según cifras citadas por Ecuavisa y atribuidas al Ministerio del Interior, El Oro registró 634 homicidios intencionales entre enero y julio de 2026.
El caso de Zambrano permanece bajo investigación mientras los agentes buscan determinar si la utilización de un falso patrullero responde a una modalidad adoptada por grupos criminales para facilitar sus ataques o si existe una conexión directa con los hechos violentos registrados previamente en Puerto Bolívar.


