
Diego Meléndez, quien se identificó como primo de Jonathan Meléndez, tecladista y cofundador de Camilo Séptimo, compartió un mensaje para despedirse del músico luego de que fue asesinado junto a su esposa embarazada, su hija de 3 años, su perro y la joven que trabajaba con ellos, Aleyda Romero, en un departamento de Atizapán de Zaragoza, Estado de México.
A través de redes sociales, el joven destacó la labor del tecladista dentro de la banda de indie-rock y pop-alternativo, así como su dedicación como padre de dos hijos pequeños.
En su mensaje, Diego Meléndez recordó que la última conversación que tuvo con su primo fue una invitación para acampar junto a sus hijos, y explicó que mantiene vivo su recuerdo mientras jugaba con su pequeño de 5 años, el único sobreviviente del crimen.
“Siempre creemos que la vida es eterna y nunca pensamos que tal vez ese whats o esa llamada será la última con alguien. Tú último whats hablaba de irnos a acampar con nuestros hijos. Esa es la bondad que existía en ese rockero. Tus últimos años los dedicaste al 100 a tu esposa y familia, y por eso te admiro. Te recuerdo jugando a Spiderman con tu hijo y eso vale más que haber llenado cualquier escenario del mundo”, expresó.
Dijo que espera volverlo a encontrar en otros planos, tal y como lo decían sus canciones

El primo del tecladista también recordó “la manera medio loca de ver la vida” que tenía, ya que sus canciones siempre han hecho alusión a otras energías y planos -característico en Camilo Séptimo como banda-.
Al respecto, dijo que incluso le enviaba cursos para inscribir a “León” para que aprendiera de esas otras realidades existentes y a los que todos “llegamos tarde o temprano”.
“Hoy me quiero aferrar que eso es realmente y que nunca es un adiós. Te quiero primo, hoy no puedo dejar de escuchar tu música y quererte sentir cerca”, escribió al tiempo que compartió una fotografía en la que aparecen los primos en la infancia y adultez.

Así fue el asesinato del tecladista de Camilo Séptimo, su familia, su perro, y de la joven Aleyda Romero
El multihomicidio se cometió la tarde del pasado 1 de septiembre al interior del fraccionamiento Grand Viure, ubicado en Bosque de Amates del municipio de Atizapán de Zaragoza, luego de que Diego Sebastián “N”, socio del tecladista, subió a su departamento para presuntamente hablar con él.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) atribuyó el crimen a la búsqueda de una “caja fría” con criptomonedas que presuntamente Diego Sebastián “N” quería sustraer del domicilio, y que hasta la fecha, los familiares de Meléndez acusan que no se encontró en la vivienda.
Tanto Diego Sebastián “N” como Gerardo “N”, quien fungió como su chofer, fueron detenidos horas después de que se reportó el hallazgo de los cuerpos.
La cronología del caso: Meléndez alertó a su amigo para que llamara a las autoridades si no volvía a saber de él

Las indagatorias de la Fiscalía del Estado establecen que los asesinatos ocurrieron entre las 17:30 y las 20:00 horas, durante el tiempo que Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” permanecieron en el domicilio.
Ese día, el socio del tecladista ingresó a bordo de un vehículo sedán marca Kia color gris en compañía de Gerardo “N”. El primero subió por el elevador a las 17:24 horas una vez que Ana Paula, esposa del músico, autorizó su ingreso a través de llamada telefónica.
Al ingresar al departamento, únicamente se encontraba Aleyda Romero, quien trabajaba como niñera, y los dos perros de la familia. Casi treinta minutos después, arribó Ana Paula, esposa del músico, en compañía de sus dos hijos.
Al notar que no llegaba Meléndez, Ana Paula se contactó con el amigo con el que se encontraba su esposo para decirle que Diego Sebastián “N” lo esperaba en la casa.
Casi a las 19:30 horas, Jonathan Meléndez llegó en compañía de su amigo, a quien le dijo que si no sabía nada de él en las próximas horas, solicitara ayuda.
El hallazgo de los cuerpos y la detención de los presuntos homicidas
Luego de solicitar ayuda, las autoridades localizaron al interior del departamento a Jonathan Meléndez de 38 años sin vida; a su esposa embarazada; su hija de 3 años; y a Aleyda Romero, de 21 años, así como a su perrita. Todos los cuerpos presentaban impactos de arma de fuego, además de estar maniatados y amordazados.
En otra habitación de la casa, los agentes localizaron a su hijo de aproximadamente 5 años sin lesiones visibles, quien fue posteriormente entregado a sus abuelos.
Las indagatorias refieren que Diego Sebastián “N” pidió un día antes de cometer el crimen a Gerardo “N” que comprara diversos objetos: desarmadores, cinchos plásticos, guantes y cinta adhesiva industrial. Esos artículos coinciden con los utilizados para maniatar a las víctimas y fueron asegurados en el vehículo Kia tras la detención de los sospechosos.
Ambos sujetos se encuentran detenidos y acusados del delito de homicidio calificado cometido de dos o más personas, por el que podrían enfrentar penas de 25 a 70 años de prisión por cada víctima, así como por maltrato y crueldad animal que podrían alcanzar entre tres y seis años. Finalmente, por el delito de interrupción de embarazo, la pena prevista es de cinco a diez años de prisión.



