Fernando Cerimedo negó tener poder en el gobierno boliviano
Fernando Cerimedo aseguró que nunca tomó decisiones ni participó de negocios estatales a nombre de Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, o de su familia. Desde el penal de Palmasola, donde cumple un arresto preventivo por 180 días tras ser imputado como presunto autor intelectual del ataque con sicari

Fernando Cerimedo aseguró que nunca tomó decisiones ni participó de negocios estatales a nombre de Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, o de su familia. Desde el penal de Palmasola, donde cumple un arresto preventivo por 180 días tras ser imputado como presunto autor intelectual del ataque con sicarios contra su expareja Nadia Beller, el estratega de comunicación difundió una carta pública a través de su equipo legal. En el documento, Cerimedo se alineó de manera directa con las explicaciones brindadas por el presidente Rodrigo Paz para acotar su grado de influencia en la gestión oficial.
"Reafirmo lo dicho por el presidente Rodrigo Paz", fue la primera frase que eligió el consultor de ultraderecha, y profundizó: "Las mentiras o chismes no constituyen hechos. Mi rol como colaborador del presidente no me otorgaba ninguna autorización ni poder para actuar o representar a la familia presidencial. Jamás actué en nombre de nadie ni tomé decisiones. Nunca hice uso de eso a pesar de las mentiras y difamaciones infundadas que indican lo contrario".
El pronunciamiento del consultor se produjo pocas horas después de que el mandatario boliviano utilizara la cadena pública para intentar distanciarse del detenido. Paz admitió que el argentino colaboró en la estrategia de comunicación durante la campaña electoral y en los primeros meses de su gestión, pero enfatizó que no existió contrato laboral, vinculación directa como funcionario ni autorización formal para representarlo. Desde su celda, Cerimedo revalidó esa línea discursiva.
"Jamás participé de negociados ni de ningún tipo de acto en mi nombre y mucho menos en nombre de la esposa del presidente a quien aprecio profundamente y sé de su honorabilidad así como la de toda la familia", señaló el premiado operador, con una serie de errores ortográficos que aquí hemos corregido pero se pueden observar en la versión original.
La expareja de Cerimedo, Nadia Beller, sostuvo que el intento de asesinato respondió a un intento de acallarla para que no sacara a la luz presuntos negociados del entorno del asesor ligados al rubro del combustible, los seguros y la explotación de oro. Frente a esto, el consultor argentino argumentó que "pronto la verdad de esta atrocidad saldrá a la luz y aclararé todas las mentiras que se han dedicado a implantar en la sociedad sin ningún sustento y con el único fin de dañar al gobierno".
"Lamento enormemente que una situación personal que no pude manejar se haya tornado en una cuestión de interés político por aquellos que no quieren sacar a Bolivia del pozo en que los metieron los 20 años del evismo (sic)", completó.
En las últimas horas se presentó un pedido ante la Sala Constitucional Primera de La Paz para que la Asamblea Legislativa promueva un juicio de responsabilidades contra el presidente Paz bajo la figura de traición a la patria, al tiempo que la Justicia evalúa investigar de oficio a la primera dama, María Elena Urquidi. Mientras tanto, la situación procesal de Cerimedo se agrava en los tribunales, donde no solo afronta la causa por tentativa de femicidio apoyada en peritajes telefónicos, sino también expedientes paralelos por violencia de género previa contra Beller, por enriquecimiento ilícito y por presunto encubrimiento al narcotráfico por la habilitación irregular de vuelos.
los chismes y mentiras no constituyen hechos probados y atribuyó el escándalo a un uso político por parte de sectores opositores al gobierno de Paz, a quienes acusó de querer perjudicar la gestión oficial.



