Ferran Adrià, chef: “Un sofrito no es una cebolla y dos tomates; sino que son 100 gr de cebolla y 80 gr de tomate”
La costumbre de preparar un sofrito a ojo es casi indispensable: una cebolla, dos tomates, un poco de ajo y aceite, todo sin medir. El reconocido chef Ferran Adrià desafió esa tradición y propuso un cambio de paradigma: la precisión en las recetas saladas es tan importante como en la pastelería. Adr
La costumbre de preparar un sofrito a ojo es casi indispensable: una cebolla, dos tomates, un poco de ajo y aceite, todo sin medir. El reconocido chef Ferran Adrià desafió esa tradición y propuso un cambio de paradigma: la precisión en las recetas saladas es tan importante como en la pastelería.
Adrià fue contundente: “Cuando la gente hace pastelería, siempre pesa los ingredientes; cuando hace salado, no”. En ese sentido, ejemplificó con una frase que sacudió a los cocineros de siempre: “Un sofrito no es una cebolla y dos tomates. Son 100 gramos de cebolla y 80 gramos de tomate”.
Por qué pesar los ingredientes cambia todo
El consejo puede sonar exagerado para quienes cocinan desde siempre sin báscula, pero Adrià explicó que una cebolla nunca pesa igual que otra, y lo mismo pasa con los tomates. Si se usan unidades en vez de gramos, cada vez que se repite la receta, el resultado puede variar mucho.
El cocinero reveló las cantidades necesarias para un buen sofrito. (Imagen ilustrativa IA Gemini).
En las cocinas profesionales, pesar los ingredientes garantiza regularidad, permite calcular raciones y controlar costos. En casa, aunque no hace falta llegar a la precisión de un restaurante, usar la balanza ayuda a repetir exactamente ese sofrito que salió perfecto.
Cómo hacer el mejor sofrito, según Ferran Adrià
Ingredientes:
10 g de ajo.
250 g de cebolla.
300 g de tomate maduro.
150 g de morrón rojo.
50 g de aceite de oliva virgen extra.
4 g de sal.
2 g de azúcar (opcional).
Paso a paso:
Pelar y picar finamente los ajos y la cebolla.
Lavar el morrón, quitarle el tallo y las semillas, y cortarlo en dados pequeños.
Pelar los tomates, sacar las semillas si se busca un resultado más fino y picarlos o triturarlos.
Calentar el aceite en una sartén amplia a fuego medio. Agregar el ajo y cocinar uno o dos minutos, sin que se queme.
Sumar la cebolla y el pimiento, bajar el fuego y cocinar unos 15 minutos, removiendo, hasta que estén muy tiernos.
Incorporar el tomate y la sal. Si está muy ácido, sumar el azúcar.
Cocinar a fuego bajo 20 a 25 minutos, hasta que el agua se evapore y el sofrito quede denso.
Retirar del fuego y usar en el momento, o dejar enfriar para guardar en la heladera o freezer.