Martina Alcobendas y Marc Corominas
Barcelona, 30 ago (EFE).- Cataluña arranca un nuevo curso político, el tercero con Salvador Illa en la Generalitat, con el nuevo modelo de financiación, la crisis educativa y el posible retorno del expresidente y líder de Junts, Carles Puigdemont, como principales carpetas que marcarán la agenda a las puertas de un año electoral.
El Govern respira más aliviado gracias a la aprobación de sus primeros presupuestos en julio con sus socios ERC y Comuns y vuelve a la oficina tras las jornadas de trabajo celebradas en Os de Balaguer (Lleida), en las que Illa avisó del "ruido intenso" que habrá los próximos meses.
En el encuentro, Illa puso el acento en la prevención de incendios y situó la lucha contra el cambio climático en lo más alto de sus prioridades para la segunda mitad de la legislatura, junto al refuerzo de los servicios públicos y la mejora de las infraestructuras.
De todo ello dará cuenta el ‘president’ el próximo 14 de septiembre en una conferencia bajo el título ‘El futuro está aquí’, en el Museu Marítim de Barcelona, el mismo lugar donde lanzó su candidatura a la presidencia de la Generalitat. En clave internacional, Illa tiene previsto viajar a Ucrania durante este trimestre.
Antes, y a la espera de la celebración del Debate de Política General, que tendrá lugar en el Parlament del 29 de septiembre al 1 de octubre, la Diada del 11 de septiembre será la primera gran cita política del curso.
Las entidades independentistas han convocado movilizaciones en Barcelona, Girona y Amposta el 11 de septiembre. Un año más, vuelve a adquirir protagonismo la tradicional ofrenda floral en el Fossar de les Moreres el día antes del 11 de septiembre, un acto al que tiene previsto acudir Aliança Catalana y por el que se ha convocado una protesta.
En la segunda mitad del mandato, el Govern de Illa se ha renovado con la entrada del conseller Raúl Moreno como sustituto de Mónica Martínez Bravo en la cartera de Derechos Sociales y con la incógnita de más cambios ante las elecciones municipales y generales previstas para 2027.
En este curso tiene que resolverse el nuevo modelo de financiación autonómica. El Gobierno de Pedro Sánchez y ERC cerraron un acuerdo en enero, pero todavía tiene que pasar por el Consejo de Política Fiscal y Financiera -previsto para el 4 de septiembre- y, luego, ser ratificado por el Congreso, aunque para ello necesitará los votos de Junts, por ahora lejos del 'sí'.
En el trámite parlamentario, ERC pretende que se incorporen los rasgos de "singularidad" a la financiación de Cataluña -la principal promesa que les llevó a avalar la investidura de Illa-, con enmiendas al texto que permitan la delegación de la recaudación del IRPF a la Generalitat.
Más fácil se prevé la aprobación definitiva de la condonación parcial de la deuda de las autonomías que ya está en trámite en el Congreso y que supondrá perdonar 17.104 millones de euros a Cataluña.
Junts afronta unos meses clave para su futuro y el de Carles Puigdemont, tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que avaló la amnistía y despejó su posible retorno a Cataluña desde Bélgica.
La pelota ha vuelto ahora al tejado de los tribunales españoles: el Constitucional se reunirá este 22 de septiembre para deliberar sobre el primero de los recursos contra la negativa del Supremo a amnistiar por malversación a los líderes del 'procés', que servirá para marcar posición respecto al resto.
A pocas semanas del noveno aniversario del 1-O, en Junts rechazan anticiparse sobre el posible regreso del 'expresident'. El propio Puigdemont expresó sus reticencias ante el nuevo periplo judicial en España: "Sabemos a quién nos enfrentamos y algunos no nos llamamos a engaño", advirtió tras la resolución del TJUE.
Sin embargo, en la cúpula del partido independentista mantienen su confianza en que su vuelta sirva como revulsivo para una formación que ha visto cómo sus resultados se hunden en las encuestas a costa del crecimiento de Aliança Catalana.
En el horizonte más inmediato del Govern despunta el inicio del curso escolar, que empezará el día 8 de septiembre con huelga. El conflicto educativo se acentuó a finales del curso pasado, cuando los profesores rechazaron el acuerdo alcanzado con los sindicatos mayoritarios.
Por otra parte, los reiterados problemas en Rodalies fueron protagonistas en la primera mitad de este año y el Govern trabaja ahora para reducir las incidencias, además de avanzar en el traspaso (está previsto que este otoño se rubrique el de la R1). EFE