Durante su infancia, Flavio Cobolli dividió sus días entre las canchas de tenis y los campos de fútbol. Nacido en Florencia y radicado en Roma desde que tenía un año, desarrolló ambas disciplinas al mismo tiempo, hasta que una decisión tomada durante la adolescencia cambió definitivamente el rumbo de su carrera.
Antes de convertirse en uno de los nombres destacados del tenis italiano, Cobolli formó parte de las divisiones inferiores de la Roma. Su talento con la pelota llamó la atención de los responsables de las categorías juveniles del club, que incluso intentaron mantenerlo vinculado al fútbol mientras continuaba entrenándose con una raqueta.
Con 24 años, el recorrido desembocó en una posición que refleja la dimensión de su crecimiento: actualmente ocupa el sexto lugar del ranking ATP, después de alcanzar su primera final de Grand Slam en Roland Garros 2026.
Entre el fútbol y el tenis desde la infancia
La relación de Cobolli con ambos deportes comenzó dentro de su propia familia. Su padre también había sido tenista, mientras que el joven mostró condiciones para el fútbol y llegó a integrar las inferiores de la Roma. Durante aquella etapa mantuvo una amistad cercana con Edoardo Bove, futbolista surgido del mismo club.

En una biografía publicada por ATP Tour, explicó que durante los primeros años sentía mayor inclinación por el fútbol. La posibilidad de avanzar dentro de la estructura de la Roma incluso recibió el respaldo de Bruno Conti, referente histórico del club y responsable de las categorías juveniles.
“Jugaba más al fútbol que al tenis, después llegó un momento en el que tuve que elegir. Escuché a mi instinto y hoy estoy muy orgulloso de la decisión que tomé”, reveló en un video difundido por el club italiano.
También detalló que Conti consideraba que podía desarrollar una carrera destacada en el fútbol y llegó a proponerle que continuara entrenándose algunas veces por semana sin incorporarse formalmente, con la expectativa de que finalmente optara por esa disciplina.

A los 11 años incluso marcó un gol en un clásico frente a Lazio. Tres años después, la elección quedó definida: en 2016 abandonó la academia de la Roma para concentrarse exclusivamente en el deporte de raqueta.
El vínculo con Edoardo Bove
La etapa futbolística también dejó una amistad que Cobolli conserva en la actualidad. Su relación con Bove comenzó en aquel período compartido entre el tenis y la estructura de la Roma.
“Empezamos con el tenis, porque él también era tenista. Y luego nos conocimos en Trigoria, el lugar donde entrena la Roma. Nos mantenemos en contacto todos los días. Tenemos una gran relación. Cuando gano un partido su padre es el primero que me escribe”, explicó Cobolli en una entrevista publicada por ATP Tour.
Del circuito Challenger a los grandes escenarios
Una vez que dejó el fútbol, comenzó un desarrollo progresivo dentro del tenis profesional. Sus principales referencias fueron compatriotas como Jannik Sinner, Matteo Berrettini y Lorenzo Sonego, además de Novak Djokovic, uno de sus grandes admirados.

En 2020 consiguió un título que marcó una etapa importante de su formación: se consagró campeón de Roland Garros júnior en dobles. En los años siguientes avanzó dentro del ranking ATP hasta irrumpir en el Top 200 en enero de 2022 y llegar al Top 100 en octubre de 2023.
Su primer trofeo profesional llegó en el ATP 250 de Bucarest en 2025, luego de haber disputado la final de Washington 2024. Ese mismo año consiguió otro título más, el ATP 500 de Hamburgo, donde venció a Andrey Rublev y cedió apenas dos sets durante el torneo.
En 2026 sumó otro campeonato de categoría ATP 500 en Acapulco, resultado que lo convirtió, junto con Carlos Alcaraz, Sinner y Arthur Fils, en uno de los jugadores nacidos después de los 2000s que consiguieron repetir un título de esa categoría.
De las inferiores de la Roma al sexto puesto mundial
El salto más significativo llegó en Roland Garros 2026, donde Cobolli disputó su primera final de Grand Slam. El italiano cayó ante Alexander Zverev, aunque la actuación le permitió alcanzar el puesto número 6 del ranking mundial, la mejor ubicación de su trayectoria.

Su presente también incluye participación en el US Open 2026, donde formó pareja con Belinda Bencic en el torneo de dobles mixtos. La dupla alcanzó la final después de derrotar a Serena Williams y Carlos Alcaraz durante el certamen.
En la definición, Cobolli y Bencic perdieron frente a Karolina Muchova y Jakub Mensik por 6-3, 1-6 y [10-6], resultado que les otorgó el segundo puesto y un premio de USD 500.000 para los subcampeones.