Flores: “No fue un mal partido; Unión fue muy eficiente” tras la caída de Instituto
El fútbol suele ser un escenario de veredictos apresurados, pero para Diego Flores, la reciente caída de Instituto por 3-2 frente a Unión de Santa Fe en el estadio 15 de Abril no es motivo de alarma, sino un recordatorio de la alta competencia. Aunque el resultado cortó una racha impecable de cinco

El fútbol suele ser un escenario de veredictos apresurados, pero para Diego Flores, la reciente caída de Instituto por 3-2 frente a Unión de Santa Fe en el estadio 15 de Abril no es motivo de alarma, sino un recordatorio de la alta competencia. Aunque el resultado cortó una racha impecable de cinco partidos consecutivos sin recibir goles y dolió por cómo se dio, el entrenador cordobés eligió plantar bandera en defensa del rendimiento y de los valores de su plantel.
UN GOLPE INÉDITO PERO ASIMILADO
La tarde comenzó con ilusión para la Gloria gracias a un potente cabezazo de Mosevich que los puso en ventaja. Sin embargo, la reacción del conjunto santafesino impidió sostener la diferencia. Este desenlace marcó un hito incómodo en el ciclo del director técnico: “Es la primera vez en el proceso que empezamos ganando un partido y lo perdemos”.
A pesar de la amargura del resultado, Flores se negó rotundamente a calificar el desempeño de sus dirigidos como negativo: “No fue un mal partido de nosotros. Unión tuvo muchas situaciones”. Para el estratega, el equipo no se desvió de su esencia: batalló, buscó el arco rival y tuvo opciones claras para rescatar un empate agónico en los minutos finales. “Lo corrimos, no vi jugadores que escatimen esfuerzo”, valoró, rescatando la entrega innegociable de la Gloria.
LA IMPLACABLE EFICACIA DEL RIVAL Y EL DEBATE DEFENSIVO
En el fútbol de élite, la eficacia suele escribir la historia de los partidos. Flores fue hidalgo al reconocer que la principal diferencia estuvo en la contundencia de Unión: “El rival fue muy eficiente y merecedor... no perdonó”. Lejos de atribuirlo a la fortuna, el DT le dio el valor correspondiente a la jerarquía de los jugadores locales.
La autocrítica también tuvo su espacio al analizar los tres goles encajados, una cifra sumamente inusual para un equipo que venía con el arco cerrado. Sin embargo, Flores relativizó los cuestionamientos sobre una supuesta desorganización en el fondo: “La desorganización defensiva es muy relativa cuando te generan cuatro situaciones en un partido... tenés un buen partido defensivo”. En su análisis, el problema no fue defensivo per se, sino la extraordinaria puntería del rival para facturar casi todo lo que generó. Asimismo, descartó cualquier tipo de excusa externa, desligando por completo la labor del árbitro en el marcador definitivo.
LA MATEMÁTICA DE LAS COPAS: DAR VUELTA LA PÁGINA
Con 16 puntos en la tabla del Torneo Clausura, Instituto sigue prendido en la lucha por sus grandes metas de la temporada. El foco principal del cuerpo técnico permanece inalterable: meterse entre los ocho mejores y clasificar a una copa internacional.
Para lograrlo, la calculadora de Flores es clara: “Quedan ocho partidos. Sabemos que tenemos que sacar 12, 13 puntos para cumplir nuestro objetivo”. El margen de error se achica, pero la confianza sigue intacta. La mira ya está puesta en el próximo desafío en casa ante Estudiantes de Río Cuarto, un duelo clave para volver a sumar de a tres.
“Hay que dar vuelta la página rápido porque el equipo compitió bien... el torneo es corto, no da mucho espacio a dolores”, concluyó el entrenador. Instituto masticó la derrota, pero sus convicciones, su identidad y su sueño de copa siguen más vivos que nunca.



