
El Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó que la billetera Chivo quedó bajo control privado y que la acumulación reciente de Bitcoin en El Salvador no implicó el uso de recursos públicos, como parte del acuerdo técnico alcanzado para las revisiones segunda y tercera del programa financiero vigente con el país.
El comunicado, difundido el 3 de septiembre, señala que el Gobierno redujo de forma sustancial su participación en Chivo. La propiedad mayoritaria y el control operativo de la plataforma pasaron a manos de un operador privado, mientras que el Estado mantuvo una participación minoritaria y la custodia de los activos de los usuarios, asegura el organismo.
La definición forma parte de las condiciones acordadas entre las autoridades salvadoreñas y el organismo para avanzar en el programa de 40 meses bajo el Servicio Ampliado del FMI por un monto total de USD 1,400 millones. El entendimiento todavía requiere la aprobación del Directorio Ejecutivo y el cumplimiento de medidas previas para habilitar un nuevo desembolso de aproximadamente USD 140 millones. Hasta ahora, El Salvador ha recibido 172.32 millones de derechos especiales de giro.
El Fondo vincula la reducción estatal en Chivo con su agenda de reformas
El Fondo indicó que el cambio en la estructura de Chivo se suma a un conjunto de compromisos sobre las políticas vinculadas a activos digitales. Las partes acordaron actualizar el marco legal, regulatorio y de supervisión para este mercado, además de reforzar los mecanismos de gobernanza y gestión de riesgos aplicables a las tenencias de criptoactivos del sector público.

La billetera fue uno de los instrumentos centrales de la estrategia impulsada por el presidente Nayib Bukele tras la adopción de Bitcoin como moneda de curso legal en septiembre de 2021. En enero de 2025, la Asamblea Legislativa aprobó cambios que eliminaron la obligación de los comercios de aceptar pagos con esa criptomoneda y redujeron el papel estatal en su promoción y uso.
En su nueva declaración, el FMI sostuvo: “La participación pública en Chivo se ha reducido sustancialmente”. El organismo agregó que continuarán los esfuerzos para aportar mayor transparencia sobre las tenencias de Bitcoin distribuidas en las distintas billeteras bajo control estatal.
El organismo asegura que los bitcoins provinieron de donaciones privadas
El punto más sensible del comunicado se refiere al crecimiento de la reserva de Bitcoin de El Salvador. Según el FMI, la acumulación registrada desde la primera revisión del programa se explicó por donaciones privadas, por lo que no implicó la utilización de fondos públicos.
El organismo también indicó que no prevé nuevas acumulaciones de Bitcoin, salvo aquellas que respondan a donaciones debidamente documentadas. La precisión busca establecer un límite a la exposición estatal a las criptomonedas dentro del acuerdo financiero.

La explicación del FMI contrasta con los datos de la gubernamental Oficina Nacional de Bitcoin que indica que la reserva estratégica salvadoreña supera las 7,764 monedas hasta el 3 de septiembre de 2026. De acuerdo con datos oficiales publicados en el portal bitcoin.gob.sv y recogidos por Infobae, esos activos tienen un valor de casi USD 632 millones al precio de este jueves.
En diciembre de 2025, el volumen era de 7,517 Bitcoin. El reporte describió ese aumento como resultado de una política de adquisición diaria de una moneda, una práctica que el Gobierno había mantenido durante meses.
La reserva de Bitcoin quedó bajo revisión dentro del acuerdo financiero
La declaración del Fondo introduce una diferencia entre la evolución informada por las autoridades sobre la reserva y el origen de las monedas incorporadas después de la primera revisión del programa. Para el FMI, esos incrementos deben atribuirse a aportes privados, sin desembolsos procedentes del presupuesto público.
El acuerdo técnico no detalla el valor ni el origen individual de las donaciones que, según el organismo, explican el aumento de las tenencias. Tampoco precisa cuáles son las billeteras incluidas en el proceso de transparencia anunciado.
La aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI definirá la continuidad de los desembolsos bajo el Servicio Ampliado. El programa fue aprobado el 26 de febrero de 2025 por un total de aproximadamente USD 1,400 millones.




