El presidente Emmanuel Macron anunció el 7 de septiembre de 2026 que Francia creará un festival internacional de videojuegos. La iniciativa fue presentada durante la Cumbre Lumière, celebrada en Saint-Paul-de-Vence, como un encuentro dedicado a la creación, la innovación, los jugadores y la industria, pero todavía no tiene nombre, fecha, sede ni formato confirmados.
Un festival pensado como encuentro mundial
Macron describió los videojuegos como “una de las principales formas creativas de nuestro tiempo” y planteó que deberían recibir un lugar comparable al del cine dentro de la política cultural francesa. Su propuesta contempla un evento diseñado desde el inicio con alcance internacional y participación de estudios, desarrolladores, usuarios, instituciones públicas y empresas tecnológicas.
“Crearemos un festival internacional del videojuego, pensado desde su origen como un gran encuentro mundial tanto de la creación y la innovación como de los jugadores y la industria”, declaró el mandatario. El objetivo expresado es dar mayor visibilidad a un sector que combina producción artística, desarrollo tecnológico y actividad comercial.
El anuncio se produjo en una cumbre codirigida por Macron y el presidente surcoreano Lee Jae Myung. La reunión busca impulsar acuerdos entre creadores, tecnologías, organismos públicos, actores privados, cine, televisión, plataformas y videojuegos. La presencia de Corea del Sur, uno de los países donde los juegos y los esports tienen un peso cultural destacado, ayuda a explicar la inclusión del sector en la agenda.
Macron también pidió incorporar los videojuegos a la llamada excepción cultural francesa. Este principio permite tratar determinadas expresiones culturales de forma diferente a otros productos comerciales, con políticas destinadas a proteger y promover la producción local. El presidente pretende que los juegos sean reconocidos dentro de ese marco junto con otras artes.
La industria francesa detrás del anuncio
Francia cuenta con varios estudios y distribuidores conocidos fuera del país. Entre ellos aparecen Ubisoft, Focus Entertainment, Nacon, Quantic Dream, Don’t Nod, Arkane Studios, Asobo Studio, Dotemu y Microids. Macron utilizó ese peso industrial y creativo para justificar la creación de una cita propia con proyección internacional.
El éxito reciente de Clair Obscur: Expedition 33, desarrollado por Sandfall Interactive, también forma parte del contexto. Macron destacó al juego y a sus responsables en redes sociales en varias ocasiones, y los presentó como ejemplos del alcance que puede conseguir una producción francesa. El presidente afirmó que esos resultados recuerdan “la riqueza de esta forma de arte, que también es una industria”.
La propuesta aparece pocos días después del cierre de Gamescom, la gran feria europea celebrada en Colonia, Alemania. Ese evento está orientado a editoras, desarrolladores, público y prensa, y suele concentrar anuncios de próximos lanzamientos. Francia busca una cita internacional propia, aunque todavía no está claro si seguirá ese modelo comercial o si tendrá un enfoque más cercano a los festivales de cine, con espacios destinados a reconocer y premiar a los creadores.
Esa indefinición es relevante para los asistentes y las empresas. Por ahora no se sabe si habrá presentaciones de juegos, competencias de esports, conferencias profesionales, exhibiciones abiertas al público o premios. Tampoco se informó qué instituciones estarán a cargo de la organización ni cómo se financiará el encuentro.

Un proyecto sin fecha y bajo críticas
El anuncio generó cuestionamientos en redes sociales. Algunos usuarios franceses señalaron que la situación económica del país vuelve inoportuna la creación de otro gran acontecimiento. Otros recordaron que ya existe Paris Games Week, una feria local dedicada al sector, y acusaron a Macron de recurrir a los videojuegos como herramienta electoral.
La discusión ocurre antes de las elecciones presidenciales previstas para comienzos de 2027. Los videojuegos ya habían entrado en el debate político francés meses atrás, cuando el candidato Jean-Luc Mélenchon se pronunció sobre el abandono progresivo del formato físico y sostuvo que un juego no debía ser tratado como una simple mercancía.
La relación de Macron con el sector también ha tenido mensajes contradictorios. El presidente rindió homenaje al equipo de esports Karmine Corp y recibió a integrantes de Sandfall Interactive, pero en otras ocasiones vinculó los videojuegos con la violencia y recibió críticas por repetir ideas que distintas investigaciones científicas han descartado.
El proyecto anunciado intenta presentar al videojuego como cultura, arte e industria, pero todavía permanece en una etapa inicial. El gobierno francés no comunicó cuándo se realizará la primera edición, cuál será la ciudad anfitriona ni si el festival convivirá o competirá con Paris Games Week.


