
Dos hombres del sur de Florida fueron condenados a prisión por una conspiración de fraude sanitario que presentó reclamos por USD 34,8 millones ante Medicare. Kenneth Charles Kessler III, de Miami, recibió una pena de 33 meses de cárcel, mientras que Michael Andrew Gomez, de Miramar, fue sentenciado a 24 meses.
Los dos se habían declarado culpables en mayo de 2026 de un cargo de conspiración para cometer fraude en la atención médica. El Departamento de Justicia de Estados Unidos sostuvo que la maniobra incluyó la facturación de miles de soportes ortopédicos destinados a beneficiarios de Medicare que no los necesitaban ni los habían pedido.
La causa identificó un mecanismo que combinó empresas proveedoras de equipos médicos, contactos telefónicos con potenciales pacientes, órdenes médicas obtenidas de forma irregular y reclamos al programa federal de salud. Según las autoridades, los acusados operaban siete compañías en Florida y obtuvieron millones de dólares a partir de esas prácticas.
¿Quiénes son Kenneth Charles Kessler III y Michael Andrew Gomez?
Kenneth Charles Kessler III, de 42 años, residía en el condado de Miami-Dade. Michael Andrew Gomez, también de 42 años, vivía en el condado de Broward y fue identificado por NBC Miami como residente de Miramar.
Ambos eran propietarios y operadores de siete compañías de equipos médicos duraderos, un sector que incluye productos como soportes ortopédicos, sillas de ruedas y otros dispositivos utilizados por pacientes bajo prescripción médica. Las firmas tenían sede en Florida, de acuerdo con los documentos judiciales divulgados por el Departamento de Justicia.
La fiscalía federal indicó que la red utilizó esas empresas para enviar equipos a personas inscriptas en Medicare y luego cobrar al programa público por productos que no respondían a una necesidad médica real.
Kessler obtuvo más de USD 1,4 millones durante el esquema, según la información oficial. Gomez recibió más de USD 2,3 millones. Las cifras se refieren a los beneficios que las autoridades atribuyeron a cada uno por la operación.

¿Cómo funcionó el fraude de USD 34,8 millones contra Medicare?
El Departamento de Justicia sostuvo que los acusados y sus colaboradores presentaron cerca de USD 34,8 millones en reclamos falsos y fraudulentos a Medicare. La facturación se concentró en férulas y otros equipos ortopédicos enviados a miles de beneficiarios del sistema en distintos puntos de Estados Unidos.
La maniobra comenzaba, según la acusación inicial, con campañas de telemercadeo. Supuestas compañías de marketing se comunicaban con personas cubiertas por Medicare y las persuadían para aceptar productos médicos que no necesitaban.
Esas empresas obtenían información personal de los beneficiarios y coordinaban con presuntas compañías de telemedicina. El objetivo era conseguir órdenes médicas que permitieran justificar el envío y posterior cobro de los equipos.
Los documentos judiciales señalaron que las órdenes eran emitidas para productos innecesarios. Después, las compañías vinculadas a Kessler y Gomez despachaban los aparatos y presentaban los reclamos de pago ante Medicare.
En la acusación divulgada en 2025, el Departamento de Justicia también mencionó monitores continuos de glucosa entre los productos asociados al esquema. La información sobre las sentencias se centró en miles de soportes ortopédicos facturados al programa federal.
El papel de los sobornos para obtener órdenes médicas
El caso incluyó acusaciones sobre el pago de sobornos y comisiones ilegales para obtener órdenes médicas firmadas. Esos documentos eran utilizados como respaldo para facturar los equipos médicos a Medicare.
Según el Departamento de Justicia, Kessler y Gomez pagaron a compañías que se presentaban como firmas de marketing. Esos intermediarios captaban datos de los beneficiarios y facilitaban la generación de indicaciones médicas para aparatos que no eran necesarios.
La obtención de una orden era un paso decisivo dentro de la operatoria, porque permitía a los proveedores de equipos médicos presentar la facturación como si existiera una indicación clínica válida. La fiscalía sostuvo que las órdenes no reflejaban necesidades reales de los pacientes.
Las autoridades también afirmaron que los acusados desplazaban la facturación entre sus distintas compañías para intentar evitar suspensiones de pagos. El uso de siete proveedores permitió distribuir los reclamos dentro de la red empresarial que controlaban.

Qué penas recibieron los dos condenados de Florida
Kessler fue condenado a 33 meses de prisión. Gomez recibió una pena de 24 meses de cárcel. Las sentencias fueron anunciadas el 4 de septiembre de 2026 por el Departamento de Justicia.
Los dos hombres se declararon culpables en mayo de un cargo de conspiración para cometer fraude sanitario. Esa admisión modificó el escenario de la causa iniciada el año anterior, cuando enfrentaban varios delitos federales.
La acusación desclasificada en septiembre de 2025 incluía conspiración para cometer fraude sanitario y electrónico, dos cargos de fraude sanitario, conspiración para defraudar a Estados Unidos y pagar sobornos relacionados con un programa federal de salud, además de dos cargos por pagos ilegales.
En aquel momento, la fiscalía informó que cada acusado podía enfrentar hasta 65 años de prisión si era condenado por todos los cargos. La acusación formal, sin embargo, no constituía una prueba de culpabilidad y los imputados mantenían la presunción de inocencia hasta el avance posterior del proceso.
La declaración de culpabilidad de mayo y las penas impuestas en septiembre cerraron la etapa principal de la causa penal contra los dos propietarios de las empresas de equipos médicos.
Qué dijo el Departamento de Justicia sobre las condenas por fraude sanitario
El fiscal general adjunto Colin M. McDonald, de la División Nacional de Aplicación de la Ley contra el Fraude del Departamento de Justicia, sostuvo que los acusados facturaron millones por productos que los pacientes no necesitaban ni habían solicitado.
McDonald señaló que los condenados obtuvieron órdenes médicas fraudulentas a través de pagos ilegales, distribuyeron la facturación entre varias empresas para sortear suspensiones y retuvieron fondos que debían destinarse a la cobertura de salud de los beneficiarios.
El funcionario afirmó que las sentencias transmiten una advertencia a quienes intenten apropiarse de fondos de Medicare. La declaración acompañó el anuncio oficial de las penas de prisión.
La investigación estuvo a cargo de la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos y de la Oficina Federal de Investigaciones, conocida como FBI. La División de Fraude del Departamento de Justicia llevó adelante la acusación.

Qué impacto tiene el fraude a Medicare con equipos médicos innecesarios
Medicare es el programa federal de cobertura médica destinado principalmente a personas de 65 años o más, además de algunos pacientes con discapacidades o condiciones específicas. Los cobros por productos no requeridos pueden afectar recursos financiados con fondos públicos.
El caso también involucró a beneficiarios cuyos datos personales fueron utilizados para tramitar órdenes y enviar equipos que no habían pedido. El Departamento de Justicia sostuvo que el esquema apuntó a miles de personas a través de telemercadeo engañoso y agresivo.
La Sección de Fraude del Departamento de Justicia dirige investigaciones de este tipo mediante su Programa de Fuerzas de Tarea contra el Fraude Sanitario. Según datos oficiales, desde marzo de 2007 esa iniciativa presentó cargos contra más de 5.800 acusados que, en conjunto, facturaron más de USD 30.000 millones a programas federales de salud y aseguradoras privadas.
La condena de Kessler y Gomez se sumó a esas acciones federales contra esquemas de facturación falsa vinculados con servicios médicos y proveedores de equipos duraderos.




