Gal Gadot estaba sentada en un avión que acababa de aterrizar en Nueva York cuando atendió los llamados de su equipo y recibió la confirmación de que interpretaría a Wonder Woman. Habían pasado seis semanas desde la audición y ya había asumido que el proyecto no avanzaría.
Durante la entrevista para el podcast Happy, Sad, Confused, también abordó su regreso a la saga Fast & Furious, los criterios que considera al seleccionar nuevos trabajos y las condiciones que estableció para participar en una producción que incorpora herramientas de inteligencia artificial.
Wonder Woman cambió la forma en que Gal Gadot veía su carrera
Antes de encarnar a Diana Prince, ya formaba parte de la franquicia Fast & Furious y sumaba participaciones en cine y televisión. Aun así, explicó que recién se sintió actriz luego de protagonizar la película dirigida por Patty Jenkins.
“Después de Wonder Woman sentí que había ganado el título de actriz”, afirmó en la charla con Josh Horowitz. El personaje apareció por primera vez en Batman v Superman: Dawn of Justice, antes de tener una película propia.

La actriz de 41 años relató que Zack Snyder la convocó para una prueba confidencial luego de varios papeles que no llegaron a concretarse.
En esa etapa, contemplaba la posibilidad de volver a Israel, terminar sus estudios y dejar de perseguir oportunidades en Los Ángeles. “Tenía muchos ‘casi’, pero no era un nombre lo bastante grande o las cosas no funcionaban”, explicó.
Durante la audición, Snyder le preguntó si conocía a Wonder Woman. Respondió que sí, aunque años después reconoció que no dimensionaba el alcance del personaje. Tras una segunda instancia junto a Ben Affleck, recibió el papel.

Recordó que el equipo de la película se sentía en una posición secundaria dentro de los planes del estudio. Según relató, el presupuesto rondaba entre USD 80 y 100 millones, una cifra que ella contrastó con las expectativas depositadas en otras producciones de superhéroes.
Esa situación le dio margen para trabajar con Jenkins sobre los ejes que buscaban desarrollar para la historia: “Queríamos que la película hablara de amor, humanidad y unidad”.
Una audición para James Bond abrió la puerta de Fast & Furious
La primera audición de Gadot fue para Quantum of Solace, la película de James Bond. La actriz no quería asistir porque cursaba estudios universitarios y no se consideraba parte de la industria. Una directora de casting la ayudó a preparar el material durante varias horas, aunque finalmente no obtuvo el personaje.
Ese encuentro tuvo consecuencias decisivas. La misma profesional la convocó más tarde para interpretar a Gisele Yashar en Fast & Furious. Gadot definió aquella experiencia como una entrada intensa a un mundo que desconocía, desde el funcionamiento de los rodajes hasta la vida en Los Ángeles.

“Estaba emocionada y aterrorizada al mismo tiempo”, señaló. También destacó la recepción del elenco y del equipo, que le permitió adaptarse a un formato de producción que describió como exigente y de gran escala.
Uno de los recuerdos que compartió fue la conversación con Justin Lin sobre la aparente muerte de Gisele. Gadot se encontraba en Israel y la comunicación se cortaba.
Cuando el director le dijo que debían hablar de “la muerte” del personaje, ella entendió que se había quedado sorda. “Él me dijo: ‘No, morir. Morir. La vamos a matar’”, contó entre risas. Aseguró que entonces creyó que el personaje no regresaría. Vin Diesel le planteó otra posibilidad: “¿Viste un cuerpo? ¿Hubo un funeral?”.

Tras su aparición en la última entrega de la saga, evitó dar detalles sobre el futuro de Gisele, aunque manifestó su disposición a volver. “Me encantaría. Es donde empecé y donde termina el círculo para mí”, comentó.
La familia condiciona sus próximos papeles
La maternidad ocupa un lugar relevante en las decisiones profesionales de Gadot, quien explicó que el tiempo que cada proyecto requiere fuera de su hogar es un factor que evalúa antes de aceptar un nuevo trabajo. Por esa razón, puso en duda que pudiera asumir otro proyecto de la dimensión de Wonder Woman.
“Con cuatro hijos y diferentes escuelas, ausentarme durante tanto tiempo no funciona con mi vida en este momento”, sostuvo. Señaló que elige sus trabajos principalmente por el guion y el director, aunque no trazó un plan a largo plazo.

La actriz también se refirió al cierre de su etapa como Wonder Woman. Detalló que los responsables de DC le habían planteado desarrollar una tercera película, aunque advirtió que observó el modo en que el estudio resolvió las salidas de Henry Cavill y Patty Jenkins. Sobre esos casos, afirmó que no se manejaron “de forma elegante”.
Gadot evitó cuestionar el rumbo de la nueva conducción creativa y definió su vínculo con el personaje como temporal: “Nunca fue mío. Siempre fui un vehículo”.
Exigió límites para rodar una película con inteligencia artificial
Gadot adelantó que terminó una película vinculada al universo de Bitcoin bajo la dirección de Doug Liman. La producción generó dudas por el uso de inteligencia artificial, un aspecto que la actriz abordó durante seis meses de negociaciones contractuales.
Afirmó que pidió una protección explícita para impedir que esa tecnología interviniera en su actuación. “No quería que la inteligencia artificial tuviera nada que ver con mi interpretación”, explicó.