- A pesar del reconocimiento que se le dio en vida, el suizo Henry Dunant pasó su última etapa aislado y con la intención de ser llevado a la tumba «como un perro».
- Su historia va desde la creación de la red humanitaria más grande del mundo y los tratados humanitarios, a la bancarrota y el olvido.
Ganó el primer Nobel de la Paz, fundó la Cruz Roja, y terminó solo en un hospicio
<p>A pesar del reconocimiento que se le dio en vida, el suizo Henry Dunant pasó su última etapa aislado y con la intención de ser llevado a la tumba «como un perro». Su historia va desde la creación de la red humanitaria más grande del mundo y los tratados humanitarios, a la bancarrota y el […]</p>


