
George Clooney recibió el miércoles el León de Oro a la trayectoria en el Festival de Cine de Venecia, y aprovechó la conferencia de prensa previa a la ceremonia para analizar el rol cada vez más marginal que ocupan los grandes estudios en los certámenes cinematográficos internacionales.
El actor, ganador del Óscar, llegó al Lido en barco y respondió preguntas sobre la fusión entre Paramount y Warner Bros., las acusaciones de antisemitismo contra su colega Mark Ruffalo y su vínculo personal con la ciudad, donde se casó en 2014.
Consultado sobre la ausencia de producciones de grandes estudios en los principales festivales de este año —Cannes, Berlín y Venecia, que concentraron sus programas en cine internacional independiente—, Clooney admitió no haber registrado el fenómeno, aunque lo enmarcó en una tendencia de larga data.
“Se podría argumentar, y esto viene ocurriendo desde hace 25 o 30 años, es parte del trabajo que Steven Soderbergh y yo hacíamos cuando empezamos con la película de 1998 Out of Sight y películas similares, que los estudios producen cada vez menos películas que necesitan el lanzamiento de un festival de cine”, dijo el actor, en una industria que hoy depende en gran medida de la propiedad intelectual, los reboots y los proyectos de franquicia, según recogió The Hollywood Reporter.
“Las películas que producen los estudios son carísimas, así que creo que esta situación es simplemente la consecuencia de las películas que producen, pero esto viene ocurriendo, literalmente, probablemente desde Tiburón, cuando todo cambió”, explicó.
“Antes los estudios hacían Bonnie y Clyde y Todos los hombres del presidente. Ya no hacen muchas películas de ese tipo, así que no necesitan tanto esta plataforma de lanzamiento”, agregó Clooney, quien reconoció: “No sabía que ya no enviaban tantas películas”.
El actor, recordado por su trabajo en Ocean’s Eleven, Gravity y Michael Clayton, también tiene una faceta como director, con títulos como Good Night, and Good Luck (2005), que presentó en Venecia el mismo año de su estreno. Ante la pregunta de si volvería pronto a dirigir, Clooney fue franco sobre los motivos de su pausa:
“La única razón por la que no dirijo es porque tengo dos hijos de nueve años”, dijo en referencia a los gemelos que tiene con su esposa, la abogada Amal Clooney. “Para poder pasar tiempo con ellos, no puedo dirigir. Si actúo en una película, son tres meses, y puedo ir y venir. Cuando diriges una película, es un año, estés donde estés, y no hay viajes de ida y vuelta”, explicó.
El último proyecto que lo alejó de su familia por un período prolongado fue la adaptación teatral de Good Night, and Good Luck, que subió a un escenario de Broadway el año pasado. “Eso nos mantuvo a todos fuera por un tiempo. Y ya no puedo sacar a los niños de la escuela”, dijo.
Sobre el balance de su carrera como cineasta, Clooney se mostró filosófico: “He tenido experiencias maravillosas. He estado nominado al Óscar, y también he tenido experiencias muy malas, y no pasa nada. Eso es parte de contar historias. He hecho películas que la gente odió cuando se estrenaron, y ahora les gustan, y he hecho películas que gustaron en su momento, y ahora las ven y piensan que ya no funcionan”, reflexionó, y agregó que esa pausa como director le permitió “disfrutar” de volver a actuar: “Ahora soy un actor de carácter”.
La conferencia de prensa tocó también temas ajenos al cine. Clooney, activista de larga data en derechos humanos y concienciación climática, lamentó que “la mayoría de las potencias mundiales han decidido que el cambio climático es un engaño y que la ciencia no es real”.
Pese a ello, se mostró optimista: “Eso no durará para siempre”, aunque reconoció el impacto de los incendios forestales que afectaron a Europa este verano. “Estuvimos en Como este verano, y hubo incendios. Ha sido un verano extraordinariamente seco y caluroso, y es peligroso”, señaló, en referencia al lago italiano donde reside parte del año.
El actor respondió con humor a quienes niegan el fenómeno climático. “Digamos que todos los que dicen que el cambio climático es una tontería tienen razón”, planteó.
“Lo peor que podría pasar al limpiar el medio ambiente es que se creen millones de empleos verdes y que el aire sea más limpio. No hay argumentos en contra. Esa es la parte más absurda de todo esto”, sostuvo, y cerró con una nota de cautela: “Vamos a estar lidiando con esto durante un tiempo, y tarde o temprano tendremos gobiernos que le presten más atención”. El Festival de Cine de Venecia se celebra este año del 2 al 12 de septiembre.




