
La Dirección Nacional de Inteligencia de Colombia (DNI) quedó bajo nuevos cuestionamientos durante la transición al gobierno de Abelardo de la Espriella por un viaje de funcionarios a Rusia en junio de 2025 para recibir formación en inteligencia, en medio de una revisión más amplia sobre compras, gastos reservados y contactos con actores criminales que marcaron la administración de Gustavo Petro.
El episodio se suma a otro caso que sorprendió: la compra de un dron en octubre de 2023 por más de $9.000.000.000, que primero no operó y después se accidentó en una operación militar secreta en el Catatumbo, con pérdida total.
La revisión también alcanza la bolsa de gastos reservados usada para pagar a supuestos informantes y reuniones secretas con exnarcotraficantes, específicamente, Juan José Valencia Zuluaga, alias Falcon, y Andrés Mauricio Vélez Hernández, alias Fortuna. Ese conjunto de hechos integra el expediente que la nueva administración examina sobre el funcionamiento reciente del organismo.
El gobierno revisa hasta dónde llegó el vínculo entre la DNI y Rusia

Fuentes del DNI revelaron a El Tiempo que una comisión de funcionarios viajó a Rusia en junio de 2025 “para formarse en inteligencia”. De acuerdo con esa versión, la oferta del curso y el estudio asociado venían de tiempo atrás, y los rusos asumieron todos los viáticos.
“No fue una cosa que programáramos porque sí. El ofrecimiento y el estudio de inteligencia venían desde hacía tiempo. Ellos ofrecieron el curso y pagaron todos los viáticos”, aclaró una de las fuentes.
Según las explicaciones entregadas por la administración de Jorge Arturo Lemus, la capacitación “no duró más de un mes” y estuvo concentrada en manejo de datos. La misma versión sostiene que no recibieron equipos tecnológicos ni software, con el argumento de resguardar la soberanía colombiana.

Pese a esas descripciones, la administración entrante intenta establecer hasta dónde llegó la relación con el Kremlin, que, según la información conocida por el diario, tenía especial interés en los movimientos de iraníes y árabes en la región.
Informantes del gobierno de Gustavo Petro señalaron que los rusos tenían un delegado de inteligencia en Colombia en contacto directo con la entidad estatal. Esas mismas fuentes afirmaron que incluso se había coordinado una nueva versión del curso, esta vez para que una delegación rusa viajara a este hemisferio.
El viaje a Rusia se suma a denuncias por infiltraciones, reuniones y fondos reservados

La respuesta directa a la pregunta central del caso es esta: el nuevo gobierno está revisando si el viaje a Rusia fue solo una capacitación en análisis de datos o parte de una relación de inteligencia más profunda entre la DNI y funcionarios rusos, en una entidad golpeada por denuncias de infiltración y manejo irregular de información sensible.
Antes de este episodio, la dirección había sido señalada por supuestas infiltraciones de las disidencias de “Calarcá” y por reuniones de algunos de sus funcionarios con capos y esmeralderos para negociar información privilegiada. Esas acusaciones forman parte del contexto que volvió más delicado el examen de cualquier contacto internacional de la agencia.
Todo ese material fue compilado en un informe que será presentado al director del organismo una vez quede designado, para que se haga el respectivo peritaje. Se trata de una de las dependencias más sensibles del Estado colombiano por el tipo de información que administra.
La publicación consultó a la embajada de Rusia en Colombia sobre este episodio y, hasta el momento de la difusión de la información, no había obtenido respuesta.
Frente a las revelaciones, el exdirector de la DNI Jorge Arturo Lemus no ha dado declaraciones sobre el viaje presuntamente patrocinado por el gobierno ruso liderado por Vladimir Putin.