
El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, la fuerza pública y las autoridades locales llevaron a cabo un Consejo de Seguridad en Ocaña, Norte de Santander, para establecer acciones orientadas al fortalecimiento de la seguridad y la recuperación del orden público. El encuentro se realizó tras ataques presuntamente perpetrados por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) contra la subestación de Policía del corregimiento de Guamalito, ubicado en el municipio de El Carmen. Los hechos se presentaron el 4, 7 y 10 de septiembre.
En el consejo de seguridad participó el ministro del Interior, Rodrigo Lara, el ministro de Defensa, el general (r) Jorge Mora, el gobernador del Norte de Santander, William Villamizar Laguado, y otros representantes regionales y alcaldes de la región del Catatumbo. Según informó el gobernador a través de su cuenta de X, el objetivo de la reunión era escuchar las preocupaciones de los alcaldes y conocer la situación actual de los municipios del departamento en materia de seguridad.
“A partir de esta información, seguimos coordinando acciones y estrategias que nos permitan enfrentar la violencia y proteger a nuestras comunidades. La seguridad de los nortesantandereanos es una prioridad y la enfrentamos trabajando unidos”, precisó el mandatario departamental en la red social.

La Gobernación de Santander dio a conocer las principales conclusiones y acuerdos a los que se llegaron durante el consejo de seguridad. Por un lado, se fortalecerá el sistema de cámaras y sistemas antidrones para combatir de manera más efectiva a los grupos armados. De igual manera, se trabajará en la recuperación y reconstrucción de la subestación de Policía de Guamalito, que quedó destruida.
Asimismo, se gestionará el incremento de la presencia de la Policía Nacional y el Ejército Nacional en municipios priorizados y se reforzará el control en vías estratégicas del departamento. También se contempla el fortalecimiento del Distrito de Policía de Ocaña, la protección prioritaria para los alcaldes del departamento y la asignación de recursos de seguridad para atender las necesidades reales de los territorios.

Ataque a la subestación de Policía generó indignación
Los ataques contra la subestación de Policía de Guamalito derivaron en la evacuación aérea de al menos 20 uniformados que prestaban servicio en la zona. La situación implica la desprotección de la ciudadanía que habita en el corregimiento.
Ante estos hechos, el presidente del Senado, Honorio Henríquez, advirtió sobre la gravedad de los hechos de violencia que se están presentando en otros departamentos de Norte de Santander.
“El Catatumbo no puede seguir siendo tierra de nadie. Rechazamos el violento ataque contra la subestación de Policía de Guamalito, destruida con drones y explosivos, pocas horas después de la activación de un campo minado en Tibú, donde un joven perdió la vida y dos más resultaron heridos”, escribió el congresista en su cuenta de X.

Según precisó, la región del Catatumbo necesita seguridad, autoridad y presencia efectiva del Estado. “No podemos permitir que esta región siga a merced de los grupos armados”, añadió.
Al igual que el presidente del Senado, el congresista Alejandro Ocampo se pronunció ante la destrucción de la subestación de Policía de Guamalito. En X, solicitó la intervención inmediata del Gobierno nacional, teniendo en cuenta, además, que el corregimiento se quedó sin autoridades que velen por la seguridad de la población.
El legislador cuestionó la ausencia de uniformados en el lugar para atender la contingencia y garantizar la protección de la ciudadanía.

“¡Es el deber del gobierno de Abelardo mantener el orden público! El corregimiento de Guamalito, en El Carmen, Norte de Santander, no cuenta con policías y Fuerza Pública porque fueron atacados con drones, dejando la subestación de policía destruida hace un par de días ¿por qué no hay nadie protegiendo a la comunidad?”, señaló el congresista.




