
La presencia de una modelo panameña en el universo de Grand Theft Auto VI ha generado conversación en las redes sociales. Gracie Bon, una influencer de talla grande con millones de seguidores, fue seleccionada por Rockstar Games para un escaneo corporal en 3D.
Esta colaboración marca un hito en la representación de cuerpos diversos en la industria de los videojuegos, al integrar una figura real de mujer curvy como posible personaje jugable o secundario en el esperado lanzamiento de GTA 6.
Gracie Bon: la figura que inspira la inclusión de mujeres talla grande en GTA 6
La carrera de Gracie Bon comenzó de manera orgánica en internet, compartiendo su proceso personal de transformación corporal y cambios en su estilo de vida. Con el tiempo, su mensaje migró hacia la promoción del amor propio y la aceptación del cuerpo, ganando notoriedad en plataformas como Instagram y TikTok.

Su autenticidad y la manera de mostrar su figura con seguridad la convirtieron en un referente para muchas mujeres que buscan representación en medios tradicionales y digitales.
La noticia de que Rockstar Games la contactó para realizarle un escaneo corporal fue comunicada por la propia Gracie a través de su cuenta de Instagram. En su publicación expresó la emoción que sentía al ser parte del desarrollo de Grand Theft Auto VI, juego que saldrá al mercado el 19 de noviembre.
En palabras de la influencer, este paso significa un avance para la inclusión de mujeres de tallas grandes en uno de los videojuegos más populares del mundo. Agradeció a Rockstar por cumplir uno de sus sueños y dedicó el logro “a todas las gorditas del mundo”, celebrando que finalmente serán incluidas en el “juego más grande de todos”.

La elección de Gracie Bon no es casualidad. Su presencia en redes sociales y su capacidad para influir en tendencias corporales y de autoestima la han vuelto una aliada para marcas de ropa destinadas a mujeres curvy.
A través de colaboraciones, Gracie ha mostrado cómo la moda y la aceptación pueden ir de la mano, desafiando estereotipos y promoviendo la visibilidad de cuerpos diversos.
Su impacto en la audiencia se refleja en una comunidad de más de 11,9 millones de seguidores en Instagram, donde suele protagonizar hechos virales. Además de su actividad en Instagram, la influencer comparte contenido en plataformas como OnlyFans, utilizando su alcance para visibilizar su imagen y mensajes de amor propio.

Trayectoria y transformación de Gracie Bon en redes sociales
Detrás de la fama digital, Gracie Bon es originaria de Panamá y ha documentado su transformación corporal entre los 21 y los 25 años. La influencer ha asegurado que su prioridad siempre fue la salud, desmintiendo rumores sobre posibles cirugías.
En una de sus publicaciones, relató que no se conformó con el dolor de rodillas ni las dificultades para respirar que sentía antes de cambiar sus hábitos. Para ella, buscar estar mejor fue una decisión personal motivada por el deseo de felicidad y bienestar.
Durante su proceso, Gracie llegó a pesar 300 libras, pero aclaró que ese peso no implicaba falta de amor propio. Compartió que el punto de partida fue justamente el aprecio por su cuerpo, y que su motivación para cambiar surgió del deseo de cuidarse y “salvarse”.

La influencer respondió a los comentarios que sugieren que amar el propio cuerpo implica no cambiarlo, explicando que querer más y mejorar es una forma legítima de cuidado personal.
El testimonio de Gracie Bon se ha convertido en un mensaje constante de aceptación y respeto hacia las decisiones individuales sobre el propio cuerpo. Su postura desafía los discursos que asocian el amor propio solo con la inacción o el conformismo, argumentando que el autocuidado puede tomar distintas formas según las necesidades y deseos de cada persona.
Situaciones virales: experiencias en Disney y reclamos a aerolíneas
La exposición mediática de Gracie Bon no solo se limita a campañas de ropa o colaboraciones con videojuegos. La influencer ha sido protagonista de situaciones virales que han puesto en debate la discriminación y los desafíos diarios que enfrentan las personas de talla grande.

Una de estas experiencias ocurrió durante una visita a Disney, donde fue objeto de comentarios y burlas de adultos y niños. Gracie relató que muchos visitantes tomaban fotos de su cuerpo, la observaban con desdén o se reían abiertamente.
En respuesta, la influencer compartió que esas conductas afectan la autoestima y que no se trata de exageraciones. Defendió la idea de abrazar cada parte de sí misma, considerando que su aspecto es “lo que Dios me dio”.
En otro hecho viral, Gracie Bon cuestionó la falta de asientos adecuados en aviones para personas de talla grande. Publicó que, ante la falta de respuesta de las aerolíneas, decidió “tomar el asunto en sus propias manos” y comprar un avión.
Con su mensaje, buscó evidenciar las dificultades cotidianas que enfrentan quienes no se ajustan a los estándares de espacio en el transporte aéreo, invitando a la reflexión sobre la necesidad de mayor inclusión y accesibilidad.