Una ilustración conmemorativa presenta los siete símbolos patrios de Guatemala junto a un mensaje sobre sus 205 años de independencia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Guatemala llegará a los 205 años de su independencia con siete símbolos patrios oficiales que condensan su historia, su identidad y los valores cívicos que el país reconoce como propios: la bandera, el quetzal, la ceiba, el escudo, la monja blanca, la marimba y Tecún Umán.

La conmemoración de septiembre vuelve a poner en primer plano esos emblemas que acompañan la vida pública del país en calles, escuelas y plazas.

El repaso de cada uno permite entender cómo Guatemala fijó, a lo largo de distintas etapas, las imágenes, especies, sonidos y figuras que la representan ante el mundo.

La bandera, el escudo y el quetzal fueron definidos en 1871

La bandera es el símbolo patrio más antiguo. Su forma, tamaño, color y escudo cambiaron varias veces con el paso del tiempo, hasta que en 1871 el entonces presidente de la República de Guatemala, el general Miguel García Granados, decretó su creación y estableció los colores azul celeste y blanco.

El azul celeste representa el océano Pacífico, el mar Caribe y el océano Atlántico. También simboliza la fortaleza, la justicia y la lealtad. El blanco se asocia con la pureza, el respeto, la fe, la integridad y la paz de la nación.

Ese mismo año quedó definida la versión actual del escudo. Según información del Congreso de la República, cuando se usa separado de la bandera debe ir en campo celeste claro.

El escudo reúne cinco elementos. Los rifles aluden a la fuerza; las espadas, a la justicia y la soberanía; los laureles, a la victoria; el pergamino, a la fecha de independencia; y el quetzal, a la libertad.

El quetzal, reconocido como ave nacional, también es símbolo patrio desde 1871. Se le atribuye la representación de la libertad, la autonomía y la independencia de la nación.

Esta ave de plumaje característico habita en los bosques nubosos de Guatemala, entre ellos las Verapaces. Mide entre 30 y 38 centímetros, y el macho posee una cola larga que cumple un papel importante durante el cortejo.

Un cuadro ilustrado presenta la ceiba, la bandera y el escudo nacional como símbolos de la identidad de Guatemala. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ceiba y la monja blanca representan especies nativas del país

La ceiba fue reconocida como árbol nacional mediante un acuerdo gubernativo del 8 de marzo de 1955. Su nombre científico es Ceiba pentandra y está catalogada como un árbol nativo de América.

Puede superar los 50 metros de altura y su tronco rebasa los tres metros de diámetro. Esa escala la convirtió en uno de los emblemas naturales más visibles del país.

La monja blanca fue declarada flor nacional de Guatemala por decreto presidencial del general Jorge Ubico Castañeda el 11 de febrero de 1934. Su nombre responde a una particularidad de su forma: en el centro presenta un pequeño tallo que semeja a una monja rezando.

Crece sobre musgos o helechos en Alta Verapaz, los Cuchumatanes y montes de Izabal y Quiché. Florece entre octubre y febrero, y cada flor permanece entre cuatro y seis semanas.

La marimba y Tecún Umán completan el conjunto de emblemas nacionales

La marimba fue declarada símbolo patrio en 1955 y más tarde quedó establecida como instrumento nacional por el Decreto 66-78 del Congreso de la República. Su lugar dentro de la identidad guatemalteca fue ampliado el 12 de febrero de 2015, cuando la Organización de los Estados Americanos la declaró Patrimonio Cultural de las Américas en un acto solemne.

Cada 20 de febrero se conmemora el Día Nacional de la Marimba. La fecha coincide con otra efeméride cívica del país: el Día de Tecún Umán.

Tecún Umán fue declarado héroe nacional y símbolo de defensa de la nacionalidad guatemalteca el 22 de marzo de 1960, mediante el Decreto-1334 del Congreso de la República. Desde entonces, su figura forma parte del grupo de símbolos patrios reconocidos oficialmente por el Estado.

En conjunto, estos siete emblemas reúnen referencias naturales, históricas, musicales y políticas.

La bandera, el escudo y el quetzal remiten a la fundación simbólica de la nación en 1871; la monja blanca, la ceiba y la marimba incorporan expresiones propias del territorio y la cultura; y Tecún Umán encarna la defensa de la nacionalidad guatemalteca. Guatemala encuentra en ellos una memoria cívica que sigue presente más de dos siglos después de su independencia.