
La Policía Nacional Civil recuperó en Escuintla un camión cisterna con 4 mil galones de combustible robado y capturó a dos presuntos responsables en el kilómetro 103.8 de la antigua ruta al Puerto San José, un caso que abrió una investigación sobre una posible estructura dedicada al robo y trasiego ilegal de combustibles en esa zona del sur de Guatemala.
El vehículo recuperado transportaba 4 mil galones y, según la información oficial, el asalto ocurrió apenas dos kilómetros antes del punto donde fue localizado. Las autoridades dijeron que ya cuentan con pistas sobre otros posibles implicados que habrían participado en el robo.
La intervención estuvo a cargo de agentes de la comisaría 31, que ubicaron la cisterna y persiguieron a dos hombres que descendieron del vehículo al notar la presencia policial. Los sospechosos intentaron huir entre cañaverales, pero fueron alcanzados y detenidos.
Los capturados fueron identificados como Reinaldo “N”, de 48 años, y Vitalino “N”, de 58. Ambos quedaron a disposición de las autoridades correspondientes mientras continúa la pesquisa para establecer su posible responsabilidad y la participación de otros involucrados.

El piloto dijo que fue interceptado por hombres en dos vehículos
De acuerdo con la versión policial, el conductor de la cisterna reconoció a los detenidos y relató cómo ocurrió el robo del camión con placas C-493CBM, marca Freightliner. El piloto declaró que un grupo de individuos que se movilizaba en dos vehículos le cerró el paso en la antigua ruta al Puerto San José.
Según ese testimonio, los asaltantes lo amenazaron de muerte antes de despojarlo del camión cisterna cargado con combustible. La acción policial permitió recuperar la unidad poco después y detener a dos de los hombres señalados por la víctima.
La investigación de la PNC busca determinar si los detenidos forman parte de una red criminal que opera en el sector. La hipótesis oficial también contempla la existencia de cómplices que habrían participado en la interceptación del vehículo y en el intento de traslado de la carga.
Ese punto responde al núcleo del caso: la recuperación de la cisterna no cerró el expediente, sino que llevó a las autoridades a ampliar el foco hacia una posible organización dedicada al robo de combustibles. La policía sostiene que ya tiene indicios sobre otros participantes.

Las rutas hacia puertos y la capital concentran los robos de transporte
El caso ocurrió en uno de los corredores que, según información incorporada al reporte oficial, registra alta incidencia de asaltos a transporte de carga. Entre las rutas señaladas figuran la CA-9 Norte, en especial los tramos de El Progreso y Sanarate; la CA-9 Sur en sectores de Escuintla, Palín y Puerto San José; la ruta Interamericana; y áreas de enlace en la periferia de la capital, como Amatitlán, Villa Nueva y zonas de la circunvalación al lago.
En la ruta al Pacífico, las autoridades identifican un patrón particular: el robo de camiones cisterna con combustible. Esa descripción coincide con el hecho reportado este sábado 29 de agosto, cuando fue recuperada la unidad sustraída en la antigua vía al Puerto San José.
Los datos oficiales también describen el modo de operación de estas bandas. Entre los métodos detectados aparecen el uso de bloqueadores de GPS, conocidos como jammers, para impedir el rastreo satelital de los camiones al momento del asalto.
La mecánica incluye vigilancia previa con vehículos livianos o motocicletas, la interceptación armada del transporte y la obligación al piloto de detenerse. Después, los grupos llevan los furgones o cisternas hacia terrenos baldíos, fincas o bodegas clandestinas para trasegar la carga a otra unidad y colocarla en el mercado negro.
Las investigaciones del Ministerio de Gobernación y del Ministerio Público también contemplan posibles casos de infiltración o complicidad interna. Entre esas líneas de pesquisa figuran la contratación de miembros de estas redes como pilotos y eventuales vínculos con malos elementos policiales.