
El expresidente de la República Gustavo Petro confirmó en la tarde del martes 1 de septiembre que sostuvo una reunión en Ciudad de México con el exmandatario ecuatoriano Rafael Correa, condenado en Ecuador por cohecho en el caso Sobornos. Sobre Correa no pesa una circular roja de Interpol, pues el organismo judicial internacional ha precisado que no se inmiscuye en asuntos políticos.
Petro, en su perfil de X, explicó que el encuentro tuvo como propósito ampliar la comunicación del progresismo latinoamericano y promover una alianza antinarcotráfico. Todo esto, en medio de los líos jurídicos que aún persiguen al exgobernante del país vecino, que desde el exterior se ha declarado férreo opositor de la administración de Daniel Noboa y ha cuestionado las capturas de algunos de sus exfuncionarios.
Petro vinculó la lucha contra el narcotráfico con la justicia social y la democracia
“Me reúno con Rafael Correa, expresidente del Ecuador, para ampliar el espacio comunicacional del progresismo latinoamericano y lograr una verdadera alianza antinarcotráfico basada en la justicia social de los pueblos y el fortalecimiento de la democracia”, escribió el exjefe de Estado, que continúa en el país norteamericano como parte de su visita académica y cultural. Su agenda va hasta el 2 de septiembre.

El exmandatario colombiano planteó que la cooperación regional frente al narcotráfico debe contemplar la justicia social, el fortalecimiento democrático y una mayor coordinación política entre sectores progresistas de América Latina. Al respecto, el exmandatario no informó otros detalles sobre la reunión ni precisó si ambos abordaron asuntos relacionados con la situación judicial de Correa en Ecuador.
Correa tiene una sentencia vigente de ocho años de cárcel por cohecho, la cual no ha sido ejecutoriada debido a que el exmandatario pidió asilo político en Bélgica desde 2017. Este encuentro se produjo días después de que Noboa anunció la entrega a Ecuador del exministro del Interior José Serrano, trasladado desde Estados Unidos e investigado por el crimen del excandidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido en 2023.
Petro se reunió con su antiguo aliado en medio de escándalo con el correísmo en Ecuador
Tras la detención de Serrano, el expresidente Rafael Correa difundió un mensaje en el que aseguró que su exministro podría ser utilizado por las autoridades ecuatorianas para declarar contra antiguos integrantes de su gobierno.
“Lo más probable es que a José Serrano lo mantengan vivo, pero enterrado en vida, para quebrarlo y utilizarlo como testigo falso contra nosotros”, afirmó el exmandatario en un comentario en la red social X.

Del mismo modo, el expresidente también sostuvo que los posibles delitos que se le atribuirían a dirigentes del correísmo habrían prescrito y negó la existencia de pruebas. “El problema para ellos es que los ‘delitos’ habrían prescrito y no tendrían prueba alguna, porque nunca existieron”, expresó Correa, que también
Correa añadió que sus adversarios buscarían promover sanciones financieras contra integrantes de su sector político.
“Con una medida así prácticamente te anulan como persona económica, sin poder tener cuentas bancarias, tarjetas de crédito, etc.”, dijo, en referencia a una eventual inclusión en la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

La condena contra Rafael Correa en el caso Sobornos
La justicia ecuatoriana condenó al expresidente Correa en 2020 a ocho años de prisión y 25 años de inhabilitación política por cohecho en el caso Sobornos (2012-2016). La sentencia estableció que existió una estructura de recepción de aportes irregulares para financiar al entonces oficialista movimiento Alianza País, a cambio de contratos estatales; de la cual el principal responsable era el exmandatario ecuatoriano.
Correa, que gobernó Ecuador entre 2007 y 2017, reside en Bélgica y sostiene que el proceso judicial responde a una persecución política. Pese a ello, la Corte Nacional de Justicia de Ecuador inició el trámite de extradición para que cumpla la condena; aunque su presencia en México se da porque no existe ningún tipo de impedimento para su movilización y porque no hay alguna orden para ejecutar una eventual captura.
Mientras tanto, la agenda de Petro en México incluye una reunión con directivos del Fondo de Cultura Económica (FCE), con los que acordó la edición en español de su libro Economía política de la crisis climática. Además, ofrecerá el miércoles 2 de septiembre una conferencia magistral en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) ese mismo tema; antes de que deba retornar al territorio nacional.