El empresario minero James Lara, secuestrado en Trujillo (La Libertad) durante un ataque armado que terminó con el asesinato de cuatro de sus acompañantes, relató que se encontraba bajo los efectos del alcohol cuando fue interceptado por un grupo de hombres que se hizo pasar por agentes de la Policía Nacional (PNP), según su declaración difundida este domingo por Cuarto Poder.

La víctima del rapto, quien registra antecedentes vinculados a la minería ilegal, contó que confundió inicialmente con efectivos policiales a los hombres que intervinieron el vehículo en el que se desplazaba antes de trasladarlo a un inmueble donde permaneció cautivo.

“Estaba muy mareado, no sospeché que eran delincuentes”, dijo al reconstruir la emboscada, ocurrida después de que acudiera a una discoteca junto a su guardaespaldas Christopher García, quien conducía el vehículo; Farah Monzón, que ocupaba el asiento del copiloto; Nadia Urtecho, su pareja; y el agente de seguridad Luis Rojas.

“Después de ese momento ya no puedo recordar. Estaba muy mareado. Supongo que íbamos al (restaurante) Siete Sopas a tomar caldo o a comer. Yo en el trayecto me quedo dormido. Despierto cuando Nadia (su pareja) estaba gritando. Prácticamente los gritos eran: ‘Por favor, no me hagan daño’ o ‘Por favor, ¿por qué hacen eso?’”, relató.

Lara explicó que despertó sobresaltado por los gritos y que, al observar a los hombres que habían intervenido el vehículo, creyó que se trataba de efectivos policiales.

“Como estaba en el medio entre Luis (su seguridad personal) y Nadia, me desperté asustado (...) y vi a la Policía. Prácticamente, para mí era la Policía. Yo les digo: ‘Tranquilos, yo voy a bajar’, porque me decían: ‘Baja tú, baja tú’”, agregó.

Señaló que los atacantes llegaron incluso a esposarlo y que solo descubrió que no eran agentes policiales cuando fue trasladado a la fuerza. “Prácticamente me esposan todo como si fueran policías. Cuando me suben lo hacen de la peor manera. Entonces es ahí cuando digo: ‘Esto no es la Policía, es otra gente’”, afirmó.

Los falsos policías solicitaron los documentos de los ocupantes del vehículo, aparentemente con el objetivo de identificar a su blanco. Según información oficial citada por el dominical, los atacantes, vinculados a la organización criminal ‘Los Pulpos’, buscaban inicialmente a Johan Lara, hermano mayor de James.

El error de identificación, sin embargo, no detuvo el ataque. Uno de los delincuentes intentó poner en marcha el vehículo con la intención, según la reconstrucción difundida por el programa, de trasladarlo hasta un descampado y prenderle fuego con los cuerpos en su interior. Al no conseguirlo, abandonó el lugar y huyó.

La hipótesis principal que manejan los investigadores apunta a que el ataque estuvo dirigido contra la familia Lara y, en particular, contra su patriarca, Eleuterio Lara López, conocido como ‘El Viejo’. De acuerdo con esta línea de investigación, ellos habrían dejado de pagar las cuotas de extorsión exigidas por la banda criminal.