Haití sigue bajo el implacable asedio de las pandillas. Un nuevo ataque en Kenscoff, una comuna estratégica ubicada a unos 10 kilómetros de Puerto Príncipe, dejó al menos 47 muertos y decenas de secuestrados, según Naciones Unidas. La violencia, atribuida a la coalición criminal Viv Ansanm, vuelve a poner en evidencia la capacidad de las autoridades haitianas para proteger a la población y plantea una pregunta cada vez más latente: ¿fracasó la respuesta internacional frente a las pandillas que han extendido su control a buena parte del país? Lo analizamos.