
El equipo de investigación escaneó aproximadamente 10 millones de variantes genéticas en todo el genoma para poder mapear los "cinco grandes rasgos" de personalidad.
¿Eres una persona ansiosa por naturaleza? ¿Muy aventurera? ¿Eres de los que discuten más de lo que te gustaría admitir?
Esas tendencias suelen medirse mediante lo que los psicólogos llaman las dimensiones de los "cinco grandes rasgos" de la personalidad: extroversión, amabilidad, responsabilidad, neuroticismo y apertura a la experiencia. Cada rasgo existe en un continuo y tiende a mantenerse bastante estable a lo largo de la vida adulta.
Pero, ¿qué determina en qué punto de esos espectros te ubicas? Los científicos saben desde hace tiempo que la personalidad está influenciada por una multitud de factores, incluido el ADN. El desafío ha sido descifrar las vías específicas a través de las cuales un mapa genético orienta la dirección de la vida de una persona.
Para mapear esta extensa arquitectura, un grupo de expertos formó un consorcio de investigación y analizó más de un millón de genomas, en busca de variantes asociadas con la personalidad. Los investigadores también compararon los genes de miles de hermanos y parejas de padres e hijos para descartar otros factores que pudieran estar en juego. Con datos de 46 cohortes de estudio diferentes, encontraron una sinfonía de 1260 marcadores genéticos vinculados a la personalidad, casi dos tercios de ellos identificados por primera vez.
Los hallazgos, publicados el miércoles en la revista Nature, reafirmaron la comprensión de los científicos de que el temperamento y la disposición no están determinados por unos pocos genes en particular, sino por miles de variantes minúsculas que pueden expresarse en diferentes circunstancias. La inmensa magnitud del proyecto también aportó un nuevo poder estadístico al estudio de la genética de la personalidad, lo que brindó a los investigadores un conjunto de herramientas para investigar los mecanismos biológicos detrás de cómo pensamos, sentimos y nos comportamos.
"Veo las 1260 variantes como una especie de testimonio del hecho de que ahora tenemos el poder de responder a todas estas otras preguntas que antes no podíamos responder", dijo Elliot Tucker-Drob, profesor de Psicología en la Universidad de Texas en Austin y quien encabezó el estudio.
Las diferencias genéticas comunes identificadas en este estudio aún representan solo alrededor de un 5 a un 10 por ciento de la variación de la personalidad entre las personas. Pero los expertos advierten que no se debe pensar en los impulsores de la personalidad como un gráfico circular, dividido en porcentajes exactos de genes frente a entorno. En realidad, el ADN y el contexto de una persona interactúan constantemente; las experiencias son la herramienta misma que utilizan las predisposiciones genéticas para moldear en quién se convierte una persona.
En los estudios sobre la influencia genética en el logro educativo, gran parte de lo que parece impulsado por el ADN a menudo resulta ser un privilegio parental o un entorno familiar encubierto. Con la personalidad, sin embargo, los estudios de comparación familiar que buscaron tales variables de confusión revelaron que alrededor de un 96 por ciento de la influencia genética provenía de hecho directamente del propio ADN. Eso tiene sentido intuitivo: crecer en el mismo hogar podría darles a los hermanos puntos de partida similares, pero casi nunca les da temperamentos similares.
La publicación del miércoles es, de alguna manera, una revitalización. A finales del siglo XX --la era de los estudios clásicos de gemelos--, la personalidad era un foco central de la genética del comportamiento. Pero durante la última década, la genética de la personalidad no se ha estudiado casi con la misma intensidad que otros rasgos, como el riesgo de desarrollar esquizofrenia, en parte porque la mayoría de los rasgos de personalidad no se consideraban médicamente relevantes.
"Fue una especie de ausencia notoria", dijo Tucker-Drob, cuyo trabajo académico se centra en las "diferencias individuales", un ámbito de la psicología que examina las formas en que las personas divergen en sus pensamientos, sentimientos y comportamientos. Para él, la personalidad no es solo un concepto abstracto: la forma en que las personas se relacionan consigo mismas y con el mundo puede ayudar a determinar cuánto dinero ganan, los tipos de atención médica que buscan y qué tan fuertes son sus amistades.
La personalidad está "significativamente relacionada con todo tipo de resultados que creo que todos en la sociedad valoran", dijo.
El equipo de investigación escaneó aproximadamente 10 millones de variantes genéticas en todo el genoma para poder mapear los "cinco grandes rasgos". Al agregar estudios dispares sobre diversos rasgos, los investigadores pudieron descubrir las formas en que las predisposiciones de la personalidad repercutían en la salud, los hábitos y las elecciones de estilo de vida.
Los investigadores encontraron 258 variantes genéticas diferentes vinculadas a la extroversión, por ejemplo, un incremento de 15 veces en la cantidad de variantes que se conocían anteriormente. Un perfil genético con alta extroversión parecía reducir el riesgo de una persona de padecer ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático, todos los cuales implican la interiorización de la angustia. Pero el rasgo también se vinculó con afecciones del neurodesarrollo como el TDAH.
Las personas con predisposición a la responsabilidad --o una capacidad para la productividad y la organización-- parecían más propensas a hacer ejercicio, elegir alimentos bajos en calorías y dormir bien. Las puntuaciones genéticas para la responsabilidad ayudaron a predecir quién se mudaría de los centros urbanos a suburbios prósperos a los 50 años.
El neuroticismo, que se define como una tendencia a la inestabilidad emocional, se correlacionó de manera predecible con 10 trastornos psiquiátricos diferentes, además de un mayor índice de masa corporal y mayores tasas de tabaquismo. Los participantes del estudio con perfiles genéticos altos en neuroticismo parecían dudar de sí mismos en tiempo real, y con frecuencia seleccionaban opciones como "No lo sé" en las preguntas de las encuestas de investigación.
Dado que el neuroticismo puede ser un fuerte predictor de enfermedades mentales, algunos investigadores están particularmente interesados en cómo los nuevos hallazgos dan luz sobre los posibles desencadenantes y vías de la enfermedad. Dalton Conley, un sociólogo de la Universidad de Princeton que no participó en la investigación, estaba particularmente intrigado por la forma en que los resultados del consorcio cuestionaban una antigua teoría entre los psicólogos de que el neuroticismo está impulsado principalmente por diferencias en los niveles de serotonina. La depresión y la ansiedad a menudo se tratan con éxito con medicamentos que aumentan dicha sustancia química.
El nuevo análisis demostró que las variantes del neuroticismo de hecho eran especialmente activas en las células cerebrales, pero no reveló nada pronunciado sobre el sistema de la serotonina en particular. "No diría que acaba con esa teoría para siempre", dijo Conley, "pero definitivamente genera dudas".
Otro hallazgo inesperado se dio en el contexto de las relaciones. Los genetistas del comportamiento saben que las personas tienden a elegir compañeros de vida con perfiles de ADN similares en áreas como el logro educativo. Pero en el nuevo estudio, los rasgos de personalidad no mostraron mucho del llamado "apareamiento selectivo" en absoluto: de hecho, las variantes de personalidad entre las parejas coincidieron en su mayoría al azar.
En contraste, las personalidades reales de los cónyuges --específicamente su apertura a la experiencia-- a veces estaban correlacionadas, tal vez porque compartir la vida diaria hace que las personas sean más similares con el tiempo. Conley, que estudia la interacción entre los genes y el entorno, dijo que tales fenómenos ocultos, dispersos por todo el conjunto de datos, son útiles para investigadores como él que están interesados en comprender la causa y el efecto.
"El próximo estudio cuya muestra tenga el doble del tamaño encontrará 3000 variantes, no es ninguna sorpresa", dijo. "Pero el hecho de que ahora podamos analizar la dinámica entre la personalidad y la estabilidad matrimonial, o la personalidad y el mercado laboral, o la personalidad y el sistema educativo --eso es lo que hace que esta sea una herramienta realmente útil".
Emily Baumgaertner Nunn es reportera nacional de salud para el Times y se enfoca en temas de salud pública que afectan principalmente a las comunidades vulnerables.



