Hemos visto un agujero negro escupir plasma a 13 veces la velocidad de la luz. No, no se ha roto la física

Corría el año 2019 cuando vivimos uno de los hitos más importantes de la astronomía reciente. Por primera vez, pudimos ver la imagen de un agujero negro. O, al menos, de su silueta. Un agujero negro, como su propio nombre nos hace intuir, no se puede fotografiar. Aquella imagen fue posible gracias al procesamiento de imágenes con un algoritmo de IA especializado en fotografías cósmicas, llamado CHIRP. Ahora, otro grupo de científicos ha usado un algoritmo similar llamado Kine para obtener otra imagen histórica: el vídeo con más resolución hasta la fecha de los jets o chorros de un agujero negro.

Dos agujeros negros bailando entre sí. El vídeo se ha llevado a cabo con imágenes de 3C 345 una galaxia extremadamente activa con un núcleo que libera un potente chorro de material, incluyendo gas y plasma, a casi la velocidad de la luz. Dicho chorro procede de un agujero negro supermasivo, posiblemente orbitado por otro, de manera que la influencia gravitacional de ambos da lugar a un chorro variable que ha llamado la atención de los científicos desde que se descubrió. 

Casi 30 años de fotografías. En realidad, el vídeo en cuestión es una reconstrucción realizada con 116 imágenes, tomadas entre 1995 y 2022. Son casi 30 años de fotografías, con las que, gracias al procesamiento de Kine, se ha obtenido el vídeo de este tipo con mayor resolución hasta la fecha. En concreto, se ha obtenido 4 veces más resolución y 140 veces más contraste que con los métodos estándar.

Creíamos que los agujeros negros supermasivos esterilizan todo su vecindario. El James Webb acaba de demostrar que no son tan implacables
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