La Fiscalía General de la Nación imputó a John Edison Chalá Torrejano, alias Víctor Chalá, por su presunta responsabilidad en el secuestro, la tortura, la desaparición forzada y el homicidio del periodista Mateo Pérez Rueda.
Así lo anunció la mañana del sábado 12 de septiembre el ente acusador.
Dentro de los detalles que se conocieron en la audiencia, se sostiene que el señalado cabecilla del autodenominado frente 36 de las disidencias de las Farc ordenó y participó en el crimen el 5 de mayo de 2026 en una zona rural de Briceño, Antioquia.
Pérez Rueda, periodista independiente y estudiante universitario de 24 años, se dirigía en motocicleta hacia la vereda Palmichal para cumplir actividades vinculadas con su oficio cuando hombres armados lo interceptaron.
Según la Fiscalía, los integrantes de la estructura ilegal lo trasladaron hasta la escuela El Hoyo, situada en un caserío del sector.
Allí permaneció bajo control del grupo armado hasta la llegada de alias Víctor Chalá. Esto quedó en evidencia luego de que la fiscal delegada relató que el acusado arribó a la parte posterior del centro educativo cerca de las 6:00 p. m. del 5 de mayo y comenzó a preguntarle al comunicador quién era y qué hacía en ese lugar.
Mateo Pérez Rueda explicó que realizaba labores informativas en Yarumal
Durante el interrogatorio que le hizo “Víctor Chalá”, Pérez Rueda explicó que ejercía labores periodísticas en Yarumal. Luego, Chalá Torrejano le pidió un documento que acreditara esa actividad y el joven respondió que solo llevaba consigo su carné de prensa.
La fiscal señaló que el líder guerrillero tomó el teléfono de Pérez Rueda y revisó su contenido. En el dispositivo encontró una conversación con un integrante del Ejército Nacional. A partir de ese hallazgo, según la acusación, lo acusó de ser un colaborador de la fuerza pública.
“Era un sapo”, habría dicho el jefe disidente, según el relato de la fiscal durante la diligencia judicial.
Acto seguido, se instruyó una orden a cuatro hombres identificados con los alias Ñato, Duván, Cristian y Aquiles para que abrieran un hueco por parte de “Víctor Chalá”.
La hipótesis central del ente investigador apunta a que esa comunicación fue usada por los captores para señalarlo y someterlo a un interrogatorio bajo intimidación.
“Víctor Chalá” le disparó a Mateo Pérez Rueda para obtener información
El comunicado de la Fiscalía se indicó que Chalá Torrejano habría disparado contra el periodista con el propósito de forzarlo a entregar información.
Ante la negativa de la víctima, ordenó a los miembros de su estructura que lo asesinaran.
La investigación ubica los últimos momentos de Pérez Rueda en la escuela El Hoyo, después de que fue retenido mientras se trasladaba por el área rural de Briceño. El periodista quedó incomunicado luego de que le quitaron el teléfono, uno de los objetos que no apareció cuando una comisión humanitaria recuperó el cuerpo.
Tampoco fueron encontrados sus documentos personales. Esos elementos forman parte de la investigación que busca reconstruir el recorrido de la víctima, establecer la intervención de cada integrante del grupo armado y determinar el destino de sus pertenencias.

El caso quedó en manos de una fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación.
Los cargos incluyen tortura, desaparición forzada y homicidio agravado
La Fiscalía imputó a alias Víctor Chalá los delitos de secuestro, tortura, desaparición forzada y homicidio agravados. También le atribuyó fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
Chalá Torrejano no aceptó los cargos formulados por el ente acusador.
Según la Fiscalía, Chalá Torrejano era uno de los cabecillas del frente 36 de las disidencias de las Farc, estructura tiene presencia en áreas rurales del norte de Antioquia, donde las autoridades investigan hechos asociados con el control armado, amenazas y ataques contra civiles.




