Santa Cruz de Tenerife, 31 ago (EFE).- Un estudio desarrollado por la Universidad de La Laguna (ULL) ha identificado alteraciones tempranas en la complejidad del discurso narrativo con la enfermedad de Parkinson, incluso antes de que aparezcan signos claros de deterioro cognitivo leve.
La institución académica ha informado este lunes en un comunicado de que un grupo de investigación de la Facultad de Psicología y Logopedia de la Universidad de La Laguna, formado por María García Pérez, María Antonia Nieto e Iván Galtier, ha publicado en la revista 'Archives of Clinical Neuropsychology' el estudio, que analizó las capacidades lingüísticas de 27 pacientes con párkinson y las comparó con las de 24 personas sanas.
Entre los pacientes diagnosticados, 14 no presentaban deterioro cognitivo leve y 13 sí cumplían criterios clínicos para este diagnóstico.
La evaluación se llevó a cabo mediante diversas pruebas lingüísticas diseñadas para medir diferentes aspectos de la producción del lenguaje.
Entre ellas se incluyó la conocida imagen del "robo de galletas", una herramienta ampliamente utilizada en neuropsicología que permite evaluar la capacidad narrativa de una persona a partir de la descripción detallada de una escena cotidiana.
Los resultados mostraron diferencias significativas entre las personas con párkinson y las sanas.
Tanto los pacientes con deterioro cognitivo leve como aquellos que aún no lo presentaban produjeron un mayor número de oraciones simples y una menor cantidad de estructuras complejas formadas por varias cláusulas.
Además, los autores del artículo detectaron que el índice de complejidad lingüística fue inferior en los pacientes con la enfermedad, indicando una menor capacidad para conectar ideas y articular estructuras narrativas más elaboradas.
Los investigadores también observaron una menor velocidad de producción verbal, si bien el número total de palabras utilizadas y el tiempo total empleado en la tarea no mostraron diferencias importantes respecto al grupo control.
Uno de los hallazgos más destacados del estudio fue la comprobación de que estas alteraciones narrativas parecían producirse independientemente del estado cognitivo general de los pacientes o del grado de progresión motora de la enfermedad.
Así, mientras que otras pruebas clásicas del lenguaje, como la fluidez verbal o la capacidad para nombrar objetos, sí mostraban una relación con el deterioro cognitivo y con la evolución clínica, se observó que el discurso narrativo presentaba un comportamiento diferente.
Con todo, los pacientes con deterioro cognitivo leve asociado al párkinson sí obtuvieron peores resultados en tareas de fluidez semántica y denominación de palabras, "lo que confirma investigaciones anteriores sobre las dificultades lingüísticas relacionadas con etapas más avanzadas del deterioro cognitivo".
Sin embargo, los investigadores se percataron de que la reducción en la complejidad narrativa aparecía incluso en pacientes que todavía no mostraban otros signos cognitivos relevantes.
Los autores subrayan que la investigación desarrollada "abre nuevas líneas de estudio sobre el papel del lenguaje narrativo como posible marcador temprano de alteraciones cognitivas en pacientes con enfermedades neurodegenerativas y plantea la necesidad de continuar desarrollando herramientas que permitan detectar cambios sutiles antes de que aparezcan otros síntomas clínicos más evidentes".
Aunque el párkinson suele asociarse principalmente a síntomas motores como temblores, lentitud de movimientos o problemas de equilibrio, la ULL ha recordado que también puede provocar alteraciones cognitivas y del lenguaje que afectan significativamente a la calidad de vida de quienes la padecen.
"Uno de los principales retos científicos consiste precisamente en identificar qué cambios cognitivos aparecen en las primeras etapas de la enfermedad y cuáles pueden anticipar un mayor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo leve o demencia", concluye la universidad. EFE