José Galeano, de 47 años, llegó de madrugada al hospital Heller de Neuquén en busca de ayuda, pero terminó muerto tras una intervención policial que ahora tiene a seis efectivos imputados por homicidio.

Casi un año después del hecho, la audiencia prevista para este martes 8 de septiembre será el primer paso formal en la Justicia para determinar la responsabilidad penal de cada uno de los policías involucrados.

La investigación avanzó a partir de pericias clave: el análisis de las cámaras de seguridad y los resultados de la autopsia. Ambos elementos resultaron determinantes para reconstruir los minutos en los que Galeano, tras dejar un cuchillo sobre el mostrador, fue reducido y trasladado por los policías, y finalmente reingresado al hospital. Pero ya estaba muerto.

Las cámaras del hospital, una prueba clave en la causa

Las imágenes de las cámaras de seguridad permitieron reconstruir casi toda la secuencia que tuvo lugar dentro del hospital.

Galeano había entrado descalzo y visiblemente alterado, con un cuchillo en su mano derecha. Durante los primeros minutos recorrió la guardia mientras pedía atención médica.

Cuando llegaron los policías, dejó el cuchillo sobre el mostrador y quedó desarmado. Fue entonces cuando los efectivos lo redujeron.

Una cámara de seguridad del hospital registró parte de la secuencia fatal. (Foto: gentileza La Mañana de Neuquén).
Una cámara de seguridad del hospital registró parte de la secuencia fatal. (Foto: gentileza La Mañana de Neuquén).

De acuerdo con las imágenes analizadas por los investigadores, varios policías y personal de seguridad privada participaron de las maniobras para inmovilizar al hombre contra el piso. En total, según detalló el diario La Mañana de Neuquén, alrededor de 10 personas intervinieron durante distintos momentos del procedimiento.

Uno de los aspectos que busca determinar la Fiscalía es qué ocurrió exactamente durante esos minutos y si alguna de las maniobras realizadas pudo haber provocado las lesiones que posteriormente fueron consideradas mortales.

Otro punto bajo análisis es que, durante la reducción, Galeano no recibió atención médica.

Después del procedimiento, los policías lo retiraron del hospital cuando todavía estaba con vida. Sin embargo, cuando volvió a ingresar, ya se encontraba inmóvil. Los médicos intentaron reanimarlo, pero no pudieron evitar su muerte.

Qué reveló la autopsia sobre la muerte de Galeano

El informe forense determinó que Galeano murió de manera violenta como consecuencia de un traumatismo torácico cerrado grave y un neumotórax, en el marco de un politraumatismo.

El cuerpo presentaba además fracturas de varias costillas en ambos lados del tórax, lesiones pulmonares, edema y una severa congestión pulmonar. También se encontraron múltiples equimosis, excoriaciones y hematomas.

Los forenses establecieron diferencias entre algunas lesiones compatibles con las maniobras de reanimación y otras que estarían relacionadas con la reducción física que sufrió Galeano antes de morir.

La pregunta que intenta responder la Justicia

Esa distinción se convirtió en uno de los puntos centrales de la investigación, que ahora busca establecer cómo, cuándo y quién produjo las lesiones que terminaron provocando la muerte de Galeano.

Para eso, el Gabinete de Criminalística y el Gabinete Forense cruzaron las imágenes de las cámaras con los testimonios de trabajadores del hospital, la historia clínica y los resultados de la autopsia.

La Fiscalía identificó a seis policías como quienes tuvieron una participación directa en el procedimiento. El próximo paso será determinar el grado de responsabilidad individual de cada uno.

La investigación estuvo inicialmente a cargo del fiscal Andrés Azar, quien ordenó las primeras medidas. Luego, tras su traslado, el expediente pasó a manos de la fiscal Lorena Juárez, quien continuó con la incorporación de pruebas y testimonios.

La causa también incluye sumarios administrativos realizados sobre los policías involucrados.

La audiencia de este martes será, por eso, un momento clave: allí se discutirá la situación procesal de los seis efectivos y la calificación legal que corresponde aplicar. Entre las hipótesis que analiza la Fiscalía aparece la de homicidio agravado por la condición de funcionario público, un delito que contempla una pena de prisión perpetua.