India no suele estar el “radar” del sistema de formación de precios de la harina de soja porque el cultivo está ultra protegido por el gobierno central. Sin embargo, eso podría llegar a cambiar ante la necesidad de consolidar la seguridad alimentaria de la población.
La oficina del USDA en Nueva Delhi acaba de recortar la proyección de producción de harina de soja en India tanto del presente ciclo como de la nueva campaña 2026/27.
El problema es que en India no está habilitada la soja modificada genéticamente, lo que promueve exportaciones del producto a precios elevados, pero, como contrapartida, no se permite la importación desde los países americanos.
“Si bien la producción local está disminuyendo, el consumo de harina de soja en los sectores avícola, lácteo y acuícola están aumentando, por lo que actualmente existe un déficit de aproximadamente 1,5 millones de toneladas”, explicó a Bichos de Campo Ricky Thaper, tesorero de la Federación Avícola de India.
El precio mínimo de sustentación (MSP) del poroto de soja este año fue establecido por el gobierno en 57.080 rupias por tonelada, una cifra equivalente a más de 600 u$s/tonelada. La nueva cosecha de la oleaginosa india llegará a recién a mediados de octubre próximo.
En ese marco, el precio actual de la harina de soja de alta proteína (base 50% de tener proteico) es de 60.000 rupias (incluidos flete e IVA) por tonelada, es decir, más de 630 u$s/tonelada.

“Debido a los altos precios de la harina de soja y también del maíz, el costo de producción se ha incrementado, lo que ha reducido los márgenes de los avicultores”, comentó hoy Thaper.
Al no poder importar soja transgénica para descomprimir la restricción de oferta, los precios del producto vienen subiendo de manera progresiva, lo que repercute, por extensión, en los precios de alimentos básicos como la carne aviar, huevos, lácteos y pescados cultivado
“El gobierno de India debería considerar la seguridad alimentaria como una prioridad nacional. Una política de importación abierta de ingredientes forrajeros contribuiría, en gran medida, a satisfacer la demanda de alimento para ganado y aves de corral”, remarcó el representante del sector avícola.
“Varios países del sur de Asia, como Pakistán, Bangladesh, Nepal y Sri Lanka, han autorizado la importación de maíz transgénico y soja y harina de soja transgénica, lo que debería permitirse también en India con una cuota fija durante la temporada baja o sin remanente de cosecha para que no afecte negativamente los precios que perciben los agricultores del país”, resumió.



