Valdas Dambrauskas condujo al Sabah FK al doblete nacional y luego selló la clasificación histórica a la UEFA Champions League (@valdasdambrauskas)

El Sabah FK, fundado en 2017 y con sede en Bakú, escribió el capítulo más importante de su breve historia: clasificó por primera vez a la fase de liga de la UEFA Champions League. Menos de una década después de su creación, el campeón de Azerbaiyán dejó atrás cuatro rondas previas para ingresar en la máxima competición de clubes de Europa.

El recorrido no ofreció concesiones. El conjunto azerbaiyano eliminó al The New Saints de Gales en la primera ronda y al KuPS de Finlandia en la segunda. En la tercera instancia, tuvo que revertir el resultado ante el AGF Aarhus danés para llegar al último desafío: el Hapoel Be’er Sheva de Israel. El partido de ida fue adverso, pero en la vuelta mostró carácter y llevó el trámite al alargue. Con dos goles más en el tiempo extra y una clasificación histórica, el equipo de apenas nueve años confirmó su participación en el fútbol europeo.

El equipo ahora compartirá escenario con los equipos de mayor peso del fútbol europeo. Detrás de esa campaña está Valdas Dambrauskas. El técnico lituano llevó al equipo al doblete nacional (Liga y Copa) y, pocos meses más tarde, condujo al plantel a superar la exigente ruta clasificatoria. Sin embargo, la trayectoria del entrenador no fue igual a la de sus colegas, sino que tuvo que armarse desde cero, sin conocimientos y con la ambición de prosperar en la vida.

El Sabah FK clasificó por primera vez a la fase de liga de la UEFA Champions League tras superar cuatro rondas previas (Instagram/Sabah FK)

La vida de Valdas Dambrauskas, el técnico que aprendió desde cero

Desde muy joven entendió que su relación con el fútbol no sería como jugador. A los 12 años, según indicó en una entrevista exclusiva con Flashscore, asumió cual sería su futuro en el deporte: “Desde los 12 años, cuando me di cuenta de que no sería futbolista profesional, supe que quería ser entrenador de fútbol”, recordó.

Su adolescencia y primeros años de adultez transcurrieron lejos de las estructuras de élite. Sin una trayectoria tuvo que buscar una vía alternativa. La oportunidad apareció en 2002, cuando participó en la versión lituana de ¿Quién quiere ser millonario? y obtuvo un premio de 4.000 litas (alrededor de 2100 euros actuales). Esa suma le permitió sostener parte de un plan que ya tenía en mente: mudarse a Inglaterra para formarse y abrirse camino en el fútbol.

Un premio en la versión lituana de ¿Quién quiere ser millonario? le permitió a Valdas Dambrauskas mudarse a Inglaterra para formarse como entrenador (@valdasdambrauskas)

El propio entrenador relativizó la idea de que el concurso hubiera definido por completo su carrera. “Fui a ese programa para competir y pasar un buen rato”, explicó. “No puedo adivinar qué habría pasado sin ese concurso, pero creo que habría encontrado la manera de cumplir mi sueño”, agregó.

Con el dinero obtenido, viajó a Londres junto a su pareja y comenzó una etapa marcada por el aprendizaje del idioma, empleos para sostenerse y cursos de formación.

En Inglaterra, Dambrauskas estructuró su recorrido en pasos sucesivos. Primero estudió inglés; luego se inscribió en los cursos de entrenador de Nivel 1 y Nivel 2. Más tarde, sumó experiencia en el fútbol formativo y en academias de clubes profesionales y semiprofesionales, mientras cursaba una licenciatura en Ciencias del Deporte y Entrenamiento en la London Metropolitan University.

Valdas Dambrauskas en su paso por el Ludogorets de Bulgaria, donde conquistó el torneo local y jugó competencias internacionales (REUTERS/Stoyan Nenov)

Desde el primer día que llegué, todo giraba en torno al sueño de ser entrenador de fútbol”, afirmó. El lituano asistió a cursos y conferencias, planificó su acceso al fútbol profesional y aceptó que Inglaterra ofrecía pocas posibilidades para un técnico extranjero sin antecedentes como jugador. “Sabía que sería imposible, pero que tendría una oportunidad en mi país”, señaló.

Ese proceso lo llevó a sus primeros trabajos en los niveles inferiores del fútbol inglés, antes de regresar a Lituania para iniciar una carrera que lo llevó por Letonia, Croacia, Bulgaria, Grecia, Chipre, Hungría y Azerbaiyán.

La clasificación del Sabah FK a la UEFA Champions League, tras el doblete local y cuatro rondas previas, representa el punto más alto de un recorrido que comenzó con un concurso televisivo y una decisión personal: convertir una aspiración de adolescencia en una profesión.

David Villa presenta en el sorteo al Sabah, equipo que debutará en la Champions League a nueve años de su fundación (REUTERS/Manon Cruz)

Marcelo Bielsa como modelo a seguir

La idea de fútbol de Valdas Dambrauskas parte de una premisa definida: sus equipos deben asumir el control del partido. El entrenador lituano se define como un técnico de vocación ofensiva, dispuesto a aceptar los riesgos de ese enfoque.

“Me gusta marcar goles. Si tuviera que definir mi estilo con una palabra, sería dominio. No tengo miedo de asumir riesgos”, explicó Dambrauskas en una entrevista con Flashscore. Su resultado ideal, añadió, sería un 4-3 con cuatro goleadores y cuatro asistentes distintos, una imagen que resume la importancia que concede al juego colectivo y a la participación de varios futbolistas en ataque.

Entre los entrenadores que marcaron su formación aparecen Arsène Wenger, Marcelo Bielsa y Ralf Rangnick. El lituano señaló a la revista de fútbol que en una etapa siguió con especial atención al Arsenal de Wenger, además de estudiar los métodos de Bielsa y Rangnick.

Sus referencias no se limitan al fútbol: también busca conceptos en el básquet, el fútbol americano, el rugby y el hockey sobre hielo. “A veces creo que saco más ideas de otros deportes que del propio fútbol”, afirmó.

La persona por delante del futbolista como filosofía

La amplitud de esos intereses está ligada a su propia concepción del puesto. Considera que un entrenador debe manejar áreas que van más allá de la táctica, como la preparación física, la fisiología, la psicología, la gestión y la comunicación. Para él, la inteligencia emocional ocupa un lugar central. “Los entrenadores que nunca han jugado compensan esas carencias estudiando y aprendiendo cada día”, sostuvo durante la entrevista.

La filosofía de Valdas Dambrauskas en Sabah prioriza a la persona por delante del futbolista y otorga un lugar central a la inteligencia emocional (@valdasdambrauskas)

Su carrera se construyó en distintos países y contextos. Después de sus primeras experiencias en Inglaterra, regresó a Lituania y fue campeón con Ekranas y Žalgiris Vilnius. En Croacia desembarcó en el Hajduk, equipo con el que ganó un título que adquirió un valor especial: según recogió SofaScore, terminó con una sequía de diez años sin títulos del equipo mediterráneo.

Como técnico, siempre intento ver primero a la persona antes que al futbolista. Solo entendiendo al ser humano puedes entrenar al jugador”, remató a Flashscore.

En Sabah, donde dirige un plantel con jugadores de distintos orígenes, esa mirada se convirtió en parte de su método. La campaña 2025/26 expuso el resultado de un recorrido que combinó formación, experiencia internacional y una idea de juego que prioriza la iniciativa.