
España se ha llevado un batacazo en el informe ejecutivo de PISA 2025, obteniendo su peor nota del siglo en las tres categorías que mide la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE): Matemáticas, Ciencias y Lectura. De esta manera, se ha incrementado su brecha con respecto al resto de países de la Unión Europa.
Sin embargo, no todos los alumnos han retrocedido por igual. Uno de los aspectos más destacados del informe son los resultados del grupo de alumnos con más recursos, que han protagonizado la bajada más acusada. En lectura, el perfil socioeconómico y cultural más elevado ha perdido 33 puntos con respecto a la anterior edición, lo que supone un empeoramiento del doble con respecto a los estudiantes de las otras clases sociales. En Matemáticas han perdido 24,2 puntos, más del doble que los más vulnerable, y en Ciencias, 12 puntos.
Estos datos no reflejan solo un fenómeno que se esté produciendo a nivel español, sino que en el promedio del mundo desarrollado los resultados educativos también han caído especialmente en este grupo, aunque con una bajada menos acusada.
En España, la desigualdad socioeconómica en el rendimiento escolar es comparativamente moderada en comparación a la de otros países. Esto quiere decir que la diferencia de resultados entre el alumnado favorecido y el desfavorecido es menor que la del promedio internacional, lo que coloca a España en una posición menos estratificada. Sin embargo, las desigualdades sociales continúan manteniendo influencia sobre los resultados.
¿A qué se debe la caída de los alumnos más favorecidos?
Pese a los malos datos del Informe PISA, el Gobierno de España ha negado que estos resultados se deban a la nueva normativa en materia de educación, la LOMLOE, que ya está plenamente instaurada, que supone un cambio en la forma de dar clase y de evaluar las competencias adquiridas. Más bien, enmarca esta caída en un plano internacional.
Así lo alegó Abelardo de la Rosa, secretario de Estado de Educación, durante la presentación del informe, que insistió en que los peores datos obtenidos por España en la última década forman parte de un fenómeno global posiblemente motivado por el aumento del uso de las pantallas y las nuevas tecnologías, especialmente en el ámbito de la lectura.

Lucas Gortazar, investigador especializado en políticas y reformas educativas, así como director de Educación de Esade, indicó esta semana en una entrevista con Infobae que todavía es necesario investigar las causas de esta caída en los resultados de los alumnos con mejores condiciones socioeconómicas.
“El único factor que se me ocurre para explicar por qué, por primera vez en la historia, los que caen son los de mayor renta es que la adopción de la inteligencia artificial, que ha sido un fenómeno fuerte desde 2022 hasta 2025, se ha concentrado con más intensidad en hogares con mayor nivel educativo”, explicó Gortazar. “No es que el resto no use la inteligencia artificial, pero en esos hogares se utiliza para trabajar. Esto ha podido afectar más al alumnado. Esa es una hipótesis. La OCDE dice que este alumnado usa más la inteligencia artificial y también señala que su uso para sintetizar y escribir está asociado a peores resultados de aprendizaje”.




