Insólito caso en La Plata: contrataron a un abogado, nunca presentó la demanda y ahora deberá pagarles $8 millones
Un matrimonio había atravesado una situación familiar devastadora y decidieron recurrir a la Justicia. Para eso contrataron a un abogado , le otorgaron un poder y cumplieron con los requisitos necesarios para iniciar una demanda por una presunta mala praxis médica . Pero el reclamo nunca llegó a pre
Un matrimonio había atravesado una situación familiar devastadora y decidieron recurrir a la Justicia. Para eso contrataron a un abogado, le otorgaron un poder y cumplieron con los requisitos necesarios para iniciar una demanda por una presunta mala praxis médica. Pero el reclamo nunca llegó a presentarse.
Lo que ocurrió después terminó en otro juicio, esta vez contra el propio abogado. La Justicia consideró que el profesional incumplió sus obligaciones al decidir no avanzar con la demanda sin comunicarles oportunamente su decisión a sus clientes. Ahora deberá indemnizarlos con $8 millones por daño moral.
El caso ocurrió en La Plata y tuvo como protagonistas a una pareja que había contratado al letrado después de la muerte de su hija recién nacida. Los padres buscaban analizar una posible demanda contra una médica por la atención recibida antes, durante y después del nacimiento.
En julio de 2009 le otorgaron al abogado un poder mediante escritura pública y, además, obtuvieron el beneficio de litigar sin gastos. Sin embargo, la demanda civil nunca fue presentada.
El abogado decidió no avanzar
Mientras tanto, también había una investigación penal por el mismo hecho. Ese expediente terminó archivado en 2014, luego de que las pericias no encontraran elementos suficientes para atribuir responsabilidad penal al personal médico.
Años después, el abogado explicó que había decidido no iniciar la demanda civil porque, a partir de lo ocurrido en la causa penal, consideraba que las posibilidades de obtener un resultado favorable eran bajas.
Para la Justicia, el problema estuvo en otro lado. El abogado podía evaluar que el reclamo no tenía posibilidades de prosperar, pero debía comunicarles esa decisión a sus clientes.
Los jueces entendieron que, si los padres hubieran sido informados a tiempo, podrían haber consultado a otro profesional y analizar si existía alguna alternativa antes de que vencieran los plazos legales.
Finalmente, la acción prescribió y los clientes quedaron sin posibilidad de recurrir a otro abogado para evaluar el reclamo.
Qué dijo la Justicia
La Cámara Primera de Apelación en lo Civil y Comercial confirmó la sentencia de primera instancia y consideró que el profesional había incumplido los deberes propios de su actividad.
El tribunal remarcó que la relación entre un abogado y su cliente no se limita a presentar escritos o iniciar demandas. También existe un deber de informar, actuar con diligencia y mantener al cliente al tanto de las decisiones que puedan afectar su situación judicial.
Por eso, los jueces entendieron que la falta de comunicación provocó una situación de indefensión y generó un perjuicio que debía ser reparado.
La indemnización quedó fijada en $4 millones para cada uno de los padres, es decir, $8 millones en total por daño moral.
Qué reclamos rechazaron
Los padres también habían pedido una indemnización por la llamada pérdida de oportunidad, es decir, por haber quedado privados de la posibilidad de llevar adelante la demanda contra la médica.
Sin embargo, ese planteo fue rechazado. La Cámara consideró que no había elementos suficientes para afirmar que aquella eventual demanda hubiera tenido posibilidades concretas de ganar.
La Justicia rechazó el planteo. (Imagen ilustrativa generada con IA)
Las pericias médicas tampoco permitieron determinar con certeza cómo había sido la atención previa de la paciente, por falta de documentación relevante.
También fue rechazado el reclamo por daño psicológico. Si bien una pericia detectó consecuencias emocionales en una de las demandantes, los jueces entendieron que estaban vinculadas principalmente con la muerte de su hija y no podían atribuirse directamente a la actuación del abogado.
Así, la Justicia no condenó al profesional por el resultado que podría haber tenido la demanda contra la médica, sino por algo mucho más concreto: haber decidido no iniciarla y no haber avisado a sus clientes antes de que fuera demasiado tarde.