
Tribunales iraníes dictaron condenas de muerte contra dos mujeres acusadas por su participación en las protestas antigubernamentales de enero, informaron este lunes organismos de derechos humanos, en momentos en que Teherán intensifica las ejecuciones de personas detenidas durante esas manifestaciones.
Las dos mujeres fueron condenadas en causas separadas, pero ambas están vinculadas a incidentes ocurridos en la ciudad de Isfahán, en el centro de Irán, que fue uno de los principales focos de la protesta a nivel nacional, con su pico en las noches del 8 y 9 de enero.
En el marco de la guerra con Estados Unidos, Irán ya ejecutó a 29 hombres por cargos relacionados con las manifestaciones, según la ONG con sede en Noruega Iran Human Rights (IHR). Hasta el momento, ninguna mujer fue ejecutada por los disturbios, aunque Irán ahorcó este año a al menos 16 mujeres por otros cargos, de acuerdo con la misma organización.
Una condena a muerte junto a nueve hombres
Taraneh Rahimi, de 20 años, fue condenada a muerte junto a nueve hombres por incidentes ocurridos durante las protestas en una plaza de Isfahán, donde murieron dos personas, entre ellas un integrante de las fuerzas de seguridad, según informaron este lunes el grupo con sede en Noruega Hengaw y la organización con sede en Estados Unidos Human Rights Activists News Agency (HRANA).
Otros acusados en la misma causa recibieron condenas de hasta 36 años de prisión, entre ellos la hermana de Taraneh, Romina, agregaron ambas organizaciones. “Los abogados de los acusados no tuvieron acceso a una parte sustancial del expediente y objetaron que no se les había dado tiempo suficiente para revisar los documentos y las pruebas”, señaló HRANA.
Condenada por incendiar un local durante las protestas
En el otro caso, Leila Abolhasani, una mujer de 43 años y madre de dos adolescentes, fue declarada culpable por un tribunal de Isfahán de haber incendiado un local comercial durante las protestas, según informaron el observatorio de asuntos legales Dadban y HRANA.
Sus familiares negaron la acusación y sostuvieron que Abolhasani solo estuvo presente en el lugar y filmaba el incendio del local, según ambas organizaciones. Sin embargo, fue condenada por el cargo capital de “hacer la guerra contra Dios”. El caso fue remitido a la Corte Suprema para su revisión.
El caso que Trump difundió por error
En abril, el presidente Donald Trump había vuelto a publicar en su red X un mensaje de un activista juvenil proisraelí en Estados Unidos que afirmaba que ocho mujeres iraníes enfrentaban la pena de muerte por ahorcamiento, y el mandatario estadounidense había pedido su liberación. Sin embargo, no todas las mujeres mencionadas habían sido condenadas a muerte, y algunas ya no permanecían detenidas.
Una de ellas, Bita Hemmati, sí había sido condenada a muerte por las protestas, bajo el cargo de arrojar bloques de concreto desde un edificio contra la policía. No obstante, HRANA informó en abril que su condena a muerte había sido revocada.