Isabel Belaustegui explica cinco claves que hay que revisar para no quedarse sin energía. (Montaje)

Sentirse sin energía de forma habitual puede hacer que hasta las tareas más sencillas del día se te hagan cuesta arriba. La falta de descanso, una alimentación poco adecuada o incluso dejar de moverse por cansancio pueden estar detrás de esa sensación de “quedarse sin pila”. La médica Isabel Belaustegui propone revisar cinco aspectos cotidianos que pueden ayudar a recuperar la vitalidad y mejorar la gestión de la energía.

La primera clave está en algo tan básico como las horas de sueño. Belaustegui recuerda que no todo el mundo necesita dormir exactamente lo mismo y recomienda adaptar la agenda a las necesidades de cada persona. “Reserva cada día el número de horas que necesitas para levantarte con energía renovada”, explica en uno de sus vídeos. Para algunos serán ocho horas, mientras que otros necesitarán nueve o, por el contrario, podrán sentirse descansados con siete o seis.

Pero dormir muchas horas no siempre significa descansar bien. La calidad del sueño también resulta fundamental. La especialista aconseja cuidar las condiciones del dormitorio, procurando que haya “oscuridad y silencio”, además de una temperatura adecuada, preferiblemente fresca. También considera importante prestar atención a la cena y dejarla al menos dos horas antes de acostarse. A ello suma reducir por la noche la exposición a luces intensas y evitar las pantallas o utilizar filtros de luz azul.

Personas haciendo ejercicio. ( Imagen Ilustrativa Infobae)

La alimentación constituye el tercer aspecto que Belaustegui invita a revisar. Su recomendación pasa por elegir los alimentos como si fueran el “combustible” del organismo, priorizando carbohidratos saludables procedentes de verduras, hortalizas y frutas de bajo índice glucémico, así como proteínas completas y grasas saludables. Entre estas últimas menciona alimentos como el aguacate, el aceite de oliva virgen extra, el pescado azul, los frutos secos y las semillas.

Comer mejor no significa comer más

Precisamente en relación con la alimentación aparece otra de sus recomendaciones: controlar no solo qué se come, sino también cuánto y con qué frecuencia. “Para tener más energía no tienes que comer más, tienes que comer la cantidad que necesitas”, sostiene la médica. Según explica, comer de manera constante durante todo el día puede favorecer una producción excesiva de insulina y contribuir a los altibajos energéticos.

Belaustegui señala el ayuno intermitente, que consiste en concentrar las comidas en determinadas franjas del día y dejar periodos sin ingerir alimentos, como una posible herramienta para mejorar la flexibilidad metabólica —aunque no es una práctica adecuada para todo el mundo— y optimizar el uso de la grasa como fuente de energía de reserva, una energía que considera “mucho más estable y duradera”.

Una mujer durmiendo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La quinta clave es, paradójicamente, no quedarse quieto cuando aparece el cansancio. “No dejes de moverte porque sientas esa falta de energía”, afirma Belaustegui, que considera que el propio movimiento puede ayudar a activar el organismo. Caminar, aprovechar los desplazamientos cotidianos o realizar las tareas domésticas son algunas de las opciones que propone. En el gimnasio, recomienda centrarse en “la dosis mínima efectiva”, evitando entrenar por encima de lo necesario.

Las cinco recomendaciones —dormir las horas necesarias, mejorar la calidad del descanso, cuidar la alimentación, ajustar la cantidad y frecuencia de las comidas y mantener el movimiento— buscan ofrecer una guía sencilla para revisar algunos de los hábitos que pueden influir en cómo se siente una persona durante el día. Belaustegui reconoce que pueden parecer muchos cambios al principio, pero anima a introducirlos sin agobiarse: “De verdad, merece la pena”.