La joven Jerome Sanabria, quien integró el empalme del gobierno de Abelardo de la Espriella, cuestionó el esquema de financiación de Colpensiones y sostuvo que el sistema requiere cambios de fondo para evitar problemas fiscales y demográficos en las próximas décadas.
Sanabria publicó un video en X después de una charla virtual sobre pensiones, donde respondió a un asistente que le preguntó por qué “odiaba” a la entidad estatal.
Sanabria aclaró que su postura parte de tres aspectos: el funcionamiento del régimen público como sistema de reparto, los criterios que históricamente se utilizaron para calcular algunas mesadas y el nivel de subsidios asociados a las pensiones más altas.
“Colpensiones o capitaliza o se acaba”, afirmó al comienzo de su intervención. Según expuso, el sistema debería avanzar hacia un modelo que acumule e invierta recursos para responder por las obligaciones futuras de los afiliados.
El primer cuestionamiento de Jerome Sanabria se concentró en la forma en que se financian las pensiones de los actuales jubilados. Explicó que, bajo el esquema de reparto, las cotizaciones de los trabajadores activos se destinan al pago de las mesadas vigentes, en lugar de conformar una cuenta individual de ahorro para cada aportante.

“Las pensiones actuales no se pagan con ahorro, no se pagan con inversión. Las pensiones de los pensionados actuales se pagan con las cotizaciones de los trabajadores”, sostuvo.
Para Sanabria, esa dinámica depende de que haya suficientes personas en edad laboral que realicen aportes al sistema. Su preocupación está relacionada con el descenso de la natalidad y el aumento de la población que alcanzará la edad de retiro durante las próximas décadas.
La joven afirmó que su generación podría enfrentar una proporción menor de cotizantes frente a un número mayor de pensionados. “Cuando una pirámide se invierte, se cae”, expresó al describir el riesgo que, a su juicio, afrontaría el régimen público.
También citó declaraciones que atribuyó a los exministros de Hacienda José Antonio Ocampo y Ricardo Bonilla. Según relató, Ocampo proyectó dificultades para 2067, mientras que Bonilla ubicó un eventual colapso en 2070, bajo los efectos de la reforma impulsada por el gobierno de Gustavo Petro.
La segunda crítica se dirigió a las reglas que, según Sanabria, permitían establecer el monto de la pensión a partir de los aportes realizados durante los últimos diez años de vida laboral.

La joven señaló que algunos trabajadores independientes cotizaron durante gran parte de su trayectoria sobre un salario mínimo, pero elevaron su base de aportes en la década previa al retiro. A partir de esa modificación, dijo, podían acceder a mesadas superiores a los ingresos sobre los que habían contribuido en años anteriores.
“Hay personas que terminan recibiendo tres o cuatro veces más de lo que aportó durante toda su vida”, afirmó. Como ejemplo, mencionó casos de afiliados que habrían cotizado al final de su carrera sobre diez salarios mínimos y recibido pensiones cercanas a siete salarios mínimos.
Sanabria planteó que esa diferencia representa una carga para quienes ingresan hoy al mercado laboral. “La pensión debería ser el fruto del trabajo, del esfuerzo, pero sobre todo del ahorro de cada persona”, dijo.
El tercer punto de su video estuvo centrado en los subsidios que contempla el sistema de Colpensiones. Sanabria sostuvo que la Ley 100 estableció una fórmula que incrementaba el apoyo estatal en función del nivel de cotización del afiliado.

A su juicio, ese criterio beneficia en mayor medida a quienes perciben ingresos altos, pese a que los subsidios deberían dirigirse a los sectores con menos recursos. “Aquí en Colpensiones subsidian más a quien más aporta”, cuestionó.
En su intervención mencionó a magistrados, dirigentes políticos y personas con altos ingresos que eligen pensionarse en el régimen público. Sanabria consideró que esas decisiones pueden profundizar las obligaciones fiscales que deberán asumir las generaciones posteriores.
La joven aseguró que el sistema registra una deuda anual de “30 billones de pesos”, una cifra que atribuyó al déficit de la entidad. Además, insistió en que los jóvenes podrían terminar financiando compromisos que, según su argumento, no corresponden a los aportes acumulados por cada pensionado.
“Yo no quiero que mi generación tenga que hacerse cargo de una deuda que no le corresponde”, concluyó Sanabria en el video difundido en X.




